Los primeros containers que se han sustituido han sido los de resto en el centro de la ciudad que incorporan como principal novedad una puerta pequeña
El Ayuntamiento de Castelló llevará a cabo la sustitución de cerca de 7.000 contenedores de basura repartidos por toda la ciudad, correspondientes a las fracciones de resto, papel y cartón, envases y orgánica. Se trata de una renovación cuyo objetivo es modernizar el sistema de recogida y mejorar la limpieza viaria y que se realizará de forma progresiva en todos los barrios de la ciudad. La fecha prevista para la instalación de todos ellos se alargará hasta finales de 2026 con la instalación de los nuevos contenedores de orgánica.
Los primeros contenedores que se han sustituido han sido los de resto y, en concreto, los situados en el centro de la ciudad, unos depósitos que no se habían renovado desde hace más de 15 años y presentaban un notable estado de deterioro. De esta manera, los antiguos contenedores verdes han sido sustituidos por nuevos modelos de color negro que incorporan como principal novedad una puerta pequeña que permite depositar la bolsa de basura sin necesidad de levantar toda la tapa.
Estos nuevos contenedores, así como los de cartón, papel y plásticos, se irán implantando de manera paulatina en todos los barrios de Castelló y su instalación completa se prevé para septiembre de 2026. Y es que para llevar a cabo esta sustitución es necesaria la incorporación de nueva maquinaria. El nuevo contrato de recogida de residuos, que entró en vigor desde el pasado 1 de octubre, contempla la renovación de más de 150 vehículos y equipos, entre los que se encuentran los camiones de basura que pasarán de un sistema de carga trasera a uno de carga lateral.
No obstante, en el centro de la ciudad y en la zona de la Marjalería se mantendrá el sistema de carga trasera debido a la estrechez de las calles y a la particularidad del servicio en el casco urbano, donde los contenedores se sacan a la vía pública a las 20.00 horas y se retiran a las 23.00.
Tres veces más de capacidad
Cabe destacar que los nuevos contenedores que se instalarán por toda la ciudad tendrán una capacidad muy superior a la actual, llegando a triplicarla. Esto permitirá reducir el número de puntos de contenedores en determinadas zonas, eliminando uno o dos por ubicación, según el caso. Una medida que, según señalan desde el consistorio, contribuirá a minimizar las molestias derivadas del exceso de contenedores en la vía pública, como el ruido o los olores.
Los contenedores de vidrio serán los únicos que no se renovarán, ya que pertenecen a otra empresa adjudicataria. Y en cuanto a los de orgánica, su sustitución se alargará algo más y podría completarse a finales de 2026. Y es que estos nuevos containers deben incorporar un lector de tarjetas que permita aplicar las bonificaciones en la tasa de basura a las personas que más reciclen. Por el momento, el Ayuntamiento todavía no ha decidido si sustituirá todos los contenedores de orgánica, pues apenas tienen tres años, o si optará por instalar únicamente el lector de tarjetas en los modelos ya existentes.


































