Después de semanas de elevado consumo y en plena cuesta de enero los descuentos suponen un nuevo impulso para el tejido comercial de la ciudad
Las rebajas de invierno han arrancado con fuerza en Castelló, marcando el inicio de una de las campañas comerciales más esperadas del año tras el intenso periodo navideño. Después de semanas de elevado consumo y en plena cuesta de enero los descuentos suponen un nuevo impulso para las compras, especialmente en un contexto marcado por la brusca bajada de temperaturas registrada en la capital de la Plana; un factor que, según afirman los vendedores, favorece especialmente la venta de prendas de abrigo y moda de temporada.
El frío ha llegado de forma repentina y ha propiciado un escenario favorable para el comercio, ya que muchos consumidores aprovechan las rebajas para completar el equipamiento invernal que no llegó con los regalos de Navidad. Es por ello que desde el sector confían en que esta combinación de descuentos y climatología permita cerrar una buena campaña.
Uno de los principales focos del inicio de las rebajas ha sido El Corte Inglés, donde desde primera hora de la mañana numerosos clientes se han agolpado a las puertas del centro comercial para ser los primeros en beneficiarse de descuentos de hasta el 50% en multitud de marcas. El gerente del centro, José María Pereda, ha señalado que la campaña, que se prolongará hasta el 28 de febrero, “se plantea de manera magnífica” y supone “una oportunidad fantástica para producir un gran ahorro”.
Pereda ha destacado, además, que las bajas temperaturas juegan a favor del consumo de moda de abrigo. “Coincide con unas temperaturas muy bajas, con lo que el equipamiento de moda y abrigo es magnífico para aquellos que no hayamos podido completar con los regalos de Navidad”, ha explicado. En cuanto al gasto, el gerente ha subrayado que, tras el esfuerzo económico de las fiestas, “ahora con las rebajas igual pensamos un poco más en la economía familiar, pero es un gasto continuo, tanto en Navidad como con el inicio de rebajas”.
También el comercio del centro de Castelló ha notado el tirón de las rebajas en su primer día de arranque. Pese al delicado momento que atraviesa el tejido comercial local, con cierres continuos de establecimientos (sin ir más lejos, en la recta final de diciembre bajaron la persiana tres tiendas de moda), los castellonenses han salido a la calle en busca de atractivos descuentos.
La calle Enmedio, unas de las principales arterias comerciales de la ciudad, ha registrado durante toda la mañana una gran afluencia de clientes, lo que supone un impulso para el sector y confirma que las rebajas siguen siendo un potente reclamo para dinamizar las ventas.
El pequeño comercio espera un incremento de las ventas
La Confederació d’Empresaris del Comerç, Servicis i Autònoms de la Comunitat Valenciana (CONFECOMERÇ) estima que el incremento de las ventas en estas rebajas de invierno de 2026 podrían crecer ligeramente, si bien reconoce que la campaña se ha desvirtuado y “ya no es lo que era”. En este sentido, Confecomerç considera necesario revisar la normativa vigente y recuperar un período regulado de rebajas. A su juicio, la liberalización y la proliferación de campañas de descuentos y promociones a lo largo de todo el año han provocado una clara pérdida de sentido de las rebajas tradicionales, que han dejado de ser un momento diferenciado y esperado por el consumidor.
"Esta dinámica tiene un impacto directo en la rentabilidad del pequeño comercio. La presión constante sobre los precios obliga a trabajar con márgenes cada vez más reducidos, dificulta la planificación de compras y stock y pone en riesgo la viabilidad de muchos negocios. Cuando todo el año parece rebajas, las rebajas dejan de ser una oportunidad real para el comercio”, advierten desde la Confederación.









































