El animal había caído al interior de un pozo en Benicarló. Con mucho cuidado, y mientras lo llamaban por su nombre consiguieron extraerlo sano y salvo
Se llama Fito, es de Benicarló y en la jornada de ayer tuvo la mala suerte de caer en un pozo de 20 metros de profundidad.
Con mucho cuidado y más cariño, los bomberos del Parque del Baix Maestrat acudieron a la llamada y montaron un dispositivo para poder acceder al fondo del pozo. Uno de los agentes bajó hasta el fondo mientras llamaba a 'Fito'. Y esta vez la historia tuvo un final feliz.




































