La decisión está avalada por la Comisión de Artes Plásticas del Consejo Municipal de Cultura
El ayuntamiento de Castellón ha decidido hoy, en Comisión de Gobierno, volver a levantar la escultura de Ripollés, que fue tumbada por el viento, y recuperar su imagen original antes del siniestro. La decisión ha sido comunicada ya al escultor, que acatará la decisión municipal aunque discrepe de ella. Ripollés había pedido el apoyo de la opinión pública para dejar la escultura tal como está ahora, con los arreglos necesarios. La Decisión ha sido anunciada por el alcalde, Alfonso Bataller, y está avalada por la mayoría de los miembros de la Comisión de Artes Plásticas del Consejo Municipal de Cultura.
Los ruegos del escultor Juan Ripollés no han sido escuchados. Pese a la petición publica que hizo el artista para que la escultura quedara como está, tras ser derribada por el viento, con los arreglos necesarios, el ayuntamiento ha hecho pública su decisión de que recupere su estado original y vuelva a alzarse en toda su altura.
La decisión, tomada por la Comisión de Gobierno del ayuntamiento de Castellón, ha sido anunciada por el alcalde Bataller, después de comunicársela al artista. El ayuntamiento ha respaldado el informe de la Comisión de Artes Plásticas del Consejo Municipal de Cultura, que se pronunció por mayoría por la recuperación del monumento tal como fue diseñado originalmente.
Alfonso Bataller ha señalado también, que la entidad municipal ha remitido un requerimiento a la empresa y al ingeniero responsable de la instalación de esta escultura, para que sea su seguro el que se haga cargo de los costes que pueda generar la recuperación de la obra.
Ripollés cumplirá aunque no esté de acuerdo
Fuentes municipales señalaron que el escultor Juan Ripollés conoce y acatará la decisión municipal, aun cuando no la comparta. Tras el incidente, Ripollés hizo una llamada a la opinión pública, para dejar la escultura en la posición tal como ha quedado tras el derribo. Es decir, para no volver a levantarla sobre el diseño original. Ripollés indicó que el motivo de la escultura era rendir homenaje a las víctimas del terrorismo, “era una escultura que gritaba al cielo y ahora besa la tierra”. Como autor de la obra y creador del proyecto manifestó que ahora está convencido de que la obra ha evolucionado, y representa con mayor rotundidad el grito de las víctimas. “La escultura está en armonía con su propósito y no hay que tocarla”.
La escultura, que rinde homenaje a las Víctimas del Terrorismo, fue derribada por el viento el pasado 26 de febrero. Anclada sobre la rotonda de acceso a la ciudad de la avenida de Valencia, la estructura se desplomó sin generar daños, sobre la zona ajardinada que la rodeaba. El ayuntamiento sigue analizando las razones de este siniestro ya que la ubicación de la obra llevaba aparejado un estudio de ingeniería para evitar incidencias y calcular su resistencia al viento.
Datos técnicos
La Escultura que rinde homenaje a las víctimas del terrorismo, conocida como la escultura por la Paz, una vez terminada, costó 180.000 euros, abonados por la empresa urbanizadora de la avenida de Valencia. Con arreglo a las ‘mejoras’ presentadas junto a la oferta en la licitación de la obra de urbanización. Antes de que fuera derivada por el viento, el pasado sábado, 25 de enero, pesaba más de 36 toneladas y medía 29 metros de altura.- Esperanza Molina













































