El informe técnico de la Autoridad Portuaria destaca la ausencia de especies invasoras y la fijación de 36 kilos de CO₂ desde la implantación de las ecoestructuras
Los arrecifes artificiales instalados por la Autoridad Portuaria de Castellón en colaboración con Ocean Ecostructures albergan ya 42 especies marinas, según el último informe de seguimiento técnico elaborado tras 17 meses de monitorización.
El proyecto de renaturalización del entorno portuario comenzó hace un año y cinco meses con la instalación de las denominadas Life Boosting Units (LBU), unas ecoestructuras diseñadas para favorecer la biodiversidad marina, mejorar la calidad del agua y facilitar la detección temprana de especies invasoras.
Mayor biodiversidad y ausencia de especies invasoras
El seguimiento realizado por los técnicos concluye que las estructuras se han consolidado como zonas de refugio y reproducción para distintas especies marinas.
El informe destaca, además, que en las unidades analizadas no se ha detectado ninguna especie invasora. Asimismo, el 72 % de la biomasa corresponde a ejemplares juveniles y el 78 % pertenece a especies de interés comercial, entre ellas el sargo (Diplodus vulgaris) y el serrano (Serranus scriba), lo que apunta a la función de estas estructuras como áreas de cría y crecimiento.
Captación de carbono
Los procesos biológicos desarrollados en los arrecifes han permitido la fijación de 36 kilogramos de CO₂, de acuerdo con los datos del estudio, una cifra que la Autoridad Portuaria enmarca en su estrategia de reducción de la huella de carbono y protección del medio marino.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Castellón, Rubén Ibáñez, ha señalado que estos resultados muestran, a juicio del organismo, la compatibilidad entre la actividad portuaria y las actuaciones de conservación de la biodiversidad.
Proyecto financiado con fondos europeos
Las ecoestructuras se encuentran distribuidas entre la dársena norte y la bocana del puerto. La primera fase del proyecto cuenta con un presupuesto de 14.800 euros y está financiada con fondos de la Unión Europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos Next Generation EU.












































