Agricultura y el IVIA actualizan las recomendaciones ante una plaga que afecta especialmente a clementinos y limoneros y revisarán los actuales umbrales para decidir cuándo intervenir
La araña roja ('Tetranychus urticae') ha incrementado su incidencia en los cítricos, especialmente en las comarcas de la Plana de Castellón, una situación que ha llevado a la Conselleria de Agricultura y al Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) a actualizar las recomendaciones dirigidas a los productores y revisar las actuales estrategias de control de la plaga.
El problema afecta especialmente al clementino y al limonero, las especies más sensibles a los ataques de este ácaro. Su presencia puede causar decoloración y desecación de las hojas, defoliaciones intensas durante el verano y daños en los frutos, que pueden presentar manchas de aspecto herrumbroso y, cuando el ataque es elevado, adquirir una coloración grisácea.
La Conselleria relaciona el escenario actual con unas condiciones de altas temperaturas y sequedad ambiental favorables para la proliferación de los ácaros, aunque la información facilitada por la Administración autonómica no cuantifica el aumento de la incidencia ni concreta la superficie citrícola afectada actualmente en Castellón.
Evitar tratamientos si no se supera el umbral de intervención
Una de las principales recomendaciones trasladadas a los citricultores es no realizar tratamientos únicamente por detectar hojas con síntomas.
Agricultura y el IVIA indican que los productos deben aplicarse cuando se alcancen los umbrales de intervención establecidos para determinar que la presencia de la plaga justifica un tratamiento.
En caso de que sea necesario intervenir, los técnicos recomiendan utilizar acaricidas autorizados y alternar los diferentes modos de acción disponibles. El objetivo es reducir el riesgo de que las poblaciones de ácaros desarrollen resistencias a los productos fitosanitarios.
También se considera fundamental realizar una correcta aplicación. Los equipos deben estar calibrados y utilizar boquillas de baja deriva, además de conseguir un mojado suficiente de la copa para que el producto alcance el envés de las hojas y el interior de las colonias, donde se concentra la plaga.
Riego regular y cubiertas vegetales como medidas preventivas
Las recomendaciones no se limitan al uso de productos fitosanitarios. Agricultura y el IVIA plantean también diferentes medidas preventivas y culturales para reducir las condiciones favorables para la araña roja.
Entre ellas figura mantener un riego regular para evitar el estrés hídrico de los árboles, aplicar una fertilización equilibrada y mantener una estructura de la copa que facilite la penetración de los tratamientos.
Los técnicos plantean asimismo valorar la implantación de cubiertas vegetales entre las líneas de cultivo para favorecer la presencia de fitoseidos, ácaros depredadores que pueden contribuir al control biológico de determinadas plagas.
Revisarán unos umbrales de intervención establecidos hace años
Más allá de las recomendaciones inmediatas, Agricultura y el IVIA prevén revisar la estrategia de control integrado de los ácaros en los cítricos.
Esta revisión incluirá la actualización de los métodos de seguimiento y de los umbrales que determinan cuándo es necesario intervenir, unos parámetros que, según reconoce la propia Conselleria, fueron establecidos hace años y pueden requerir una adaptación a las condiciones actuales.
La directora general de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llín, sostiene que los cambios en el comportamiento de la plaga obligan a adaptar las estrategias utilizadas por los productores ante un escenario condicionado por las altas temperaturas y la sequedad ambiental.
El IVIA estudiará clima y posibles resistencias
Las nuevas líneas de trabajo contemplan además estudiar cómo influyen las condiciones climáticas en la proliferación de los ácaros en las explotaciones citrícolas.
También se analizará la posible aparición de resistencias frente a los principales acaricidas registrados y la eficacia de los tratamientos disponibles actualmente.
Los trabajos se desarrollarán con la participación del IVIA, el servicio de Sanidad Vegetal de la Conselleria de Agricultura y técnicos que trabajan sobre el terreno, con el objetivo de adaptar las estrategias de control a la evolución de la plaga.
La revisión adquiere especial relevancia para las zonas citrícolas de Castellón, donde la Administración autonómica sitúa actualmente una mayor incidencia de la araña roja, aunque por el momento no ha aportado cifras que permitan conocer la magnitud concreta del problema.






































