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viernes, 10 de abril de 2026 | Última actualización: 12:35

Alergia o resfriado primaveral, las claves para no confundirlos en plena temporada

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La doctora Paola Cristina Lizarzabal Suarez, del Hospital Vithas Castellón, explica las claves para distinguir ambos procesos respiratorios

La duración de los síntomas, la presencia de picor y la ausencia de fiebre ayudan a identificar si se trata de alergia o de un resfriado común

Con la llegada de la primavera, aumentan las consultas por síntomas respiratorios que pueden generar confusión entre la población. Estornudos, congestión nasal o mucosidad son comunes tanto en los resfriados como en los procesos alérgicos, pero su origen y tratamiento son muy diferentes.

La doctora Paola Cristina Lizarzabal Suarez, especialista en neumología del Hospital Vithas Castellón, aclara cómo distinguir ambas afecciones y cuándo es importante acudir a un especialista.

“En primavera, la rinitis alérgica estacional es especialmente frecuente debido a la elevada concentración de polen de árboles y gramíneas, que actúan como principales desencadenantes”, explica la especialista. De hecho, esta época del año concentra los cuadros más intensos de alergia respiratoria, frente a los resfriados, que pueden aparecer en cualquier estación.

Síntomas que marcan la diferencia

Aunque a simple vista pueden parecer similares, existen signos muy característicos que permiten diferenciar una alergia de un resfriado común.

“La alergia suele manifestarse con picor en la nariz, los ojos o la garganta, estornudos repetitivos y una secreción nasal clara y acuosa”, señala la doctora Lizarzabal. Además, añade que “los síntomas oculares, como el lagrimeo, el enrojecimiento o el picor, son muy habituales en la rinitis alérgica, pero poco frecuentes en los procesos infecciosos”.

Por el contrario, los resfriados suelen ir acompañados de otros síntomas. “La presencia de fiebre, dolor de garganta o malestar general orienta más hacia un origen viral”, apunta.

La duración, una pista clave

Otro de los factores diferenciales es el tiempo que duran los síntomas. “El resfriado común tiene una duración limitada, normalmente entre 7 y 10 días, aunque en algunos casos puede prolongarse algo más”, explica la especialista. Sin embargo, en el caso de la alergia, la evolución es distinta: “La rinitis alérgica persiste mientras exista exposición al alérgeno, por lo que puede durar semanas o incluso meses durante la temporada de polen”.

Signos propios de la alergia

Existen además síntomas prácticamente exclusivos de la alergia que pueden ayudar a identificarla con mayor claridad. Entre ellos destacan el picor nasal o en el paladar, los estornudos en salvas o la congestión nasal persistente sin fiebre.

“También es importante tener en cuenta el patrón estacional. Cuando los síntomas se repiten cada año en la misma época, es muy probable que estemos ante una alergia”, subraya la doctora.

Riesgos de la automedicación

La especialista advierte además sobre los errores más frecuentes en el manejo de estos síntomas sin supervisión médica. “El uso prolongado de descongestionantes nasales puede provocar un efecto rebote y empeorar la congestión”, señala. Asimismo, indica que “no todos los pacientes responden igual a los antihistamínicos, especialmente si no se trata de una rinitis alérgica pura”.

En este sentido, recuerda que “los corticoides nasales son el tratamiento de primera línea en casos de rinitis alérgica persistente moderada o grave, y su uso adecuado marca una gran diferencia en el control de los síntomas”.

Cuando acudir al especialista

Por último, la doctora insiste en la importancia de consultar cuando los síntomas no mejoran o generan dudas. “Es recomendable acudir a un especialista cuando los síntomas persisten pese al tratamiento, cuando el diagnóstico no está claro o cuando existen enfermedades asociadas como asma o sinusitis”, concluye.

Un diagnóstico preciso, apoyado en pruebas específicas, permite identificar el alérgeno responsable y establecer un tratamiento más eficaz, mejorando así la calidad de vida del paciente, especialmente durante los meses de primavera.