La escuadra albinegra rescata un valioso punto en Burgos tras jugar media hora en inferioridad numérica y defiende con orgullo la cima de la tabla
El CD Castellón demostró en El Plantío por qué ostenta con orgullo el liderato de la categoría. El conjunto albinegro saltó al césped con una personalidad arrolladora y, cuando apenas se cumplía el minuto 2, asestó el primer golpe del encuentro. Una gran combinación colectiva permitió a Adam Jakobsen asistir a Israel Suero, quien con un soberbio zurdazo desde la frontal batió la portería local. Lejos de conformarse, el vendaval de los hombres dirigidos por Pablo Hernández continuó asfixiando al Burgos, rozando el segundo tanto con un testarazo de Alberto Jiménez que se estrelló con violencia en el travesaño, ratificando un arranque digno de un primer clasificado.

Mazazo antes del descanso
Sin embargo, mantener la punta del campeonato exige saber sufrir, y los orelluts tuvieron que afrontar la rebeldía del Burgos a medida que avanzaba la primera mitad. Aunque el Castellón controló el esférico con un notable 60% de posesión y durmió el partido a través de la circulación, el conjunto burgalés equilibró las fuerzas a base de intensidad. Cuando la ventaja blanquinegra parecía blindada para el descanso, llegó el único desajuste defensivo de la zaga visitante: en el tiempo de descuento, Oier Luengo aprovechó un gran centro para firmar de cabeza el empate blanquinegro. Un gol psicológico que obligaba al líder a reinventarse de cara a la segunda mitad.

Heroicidad en inferioridad
El guion del partido se complicó de forma extrema para el Castellón en el minuto 60, poniendo a prueba el carácter del primer clasificado. El colegiado mostró la tarjeta roja directa a Matías Orozco, dejando al equipo con diez jugadores y obligando a una reestructuración táctica inmediata. Lejos de desmoronarse ante el asedio del Burgos en superioridad, el líder tiró de libreto defensivo y solidaridad. El técnico movió el banquillo para dar frescura con las entradas de hombres como Ilias Kostis y Juanjo Nieto, retrasando líneas y formando un bloque bajo prácticamente inexpugnable.

Un candado de liderato
El tramo final fue una oda a la resistencia heroica de un Castellón que defendió el liderato con uñas y dientes en territorio hostil. La inferioridad numérica convirtió los últimos minutos en un monólogo defensivo donde emergió la imponente figura del guardameta Romain Matthys, providencial al salvar un remate a bocajarro en el descuento. Con el pitido final, el 1-1 definitivo se celebró como una victoria moral; un punto de oro sumado con diez hombres que permite al CD Castellón regresar a casa manteniendo su condición de líder indiscutible gracias a su coraje y solidez campeona.

Ficha técnica:
-1- Burgos: Cantero; Lizancos, Luengo, Grego Sierra (Sergio González, min.61), Brais; Galdames (Gragera, min.61), Vencedor; Dadie, Curro (Mollejo, min.77), Llabrés (Appin, min.88); Forés.
-1- Castellón: Matthys; Pablo Santiago (Rego, min.85), Mellot (Kostis, min.46), Alberto Jiménez, Sienra (Gala, min.69); Suero (Zarzoso, min.69), Barri, Maty Orozco, Córdoba; Jakobsen (Álvaro García, min.76), Álvaro Martín.
Goles: 0-1, min.2: Suero; 1-1, min.45: Luengo.
Árbitro:Rafael Sánchez (Colegio Murciano). Expulso a Maty Orozco. También mostró tarjeta amarilla a Curro, Grego y Galdames por el Burgos CF y a Sienra, Jakobsen, Zarzoso y Matthys por el CD Castellón. Roja directa al castellonense Orozco (min. 60).
Incidencias: El Plantío, ante 9.022 espectadores.








































