La Generalitat y el Coial firman un convenio estratégico para auditar los costes de producción y blindar la citricultura frente a las plagas internacionales
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha anunciado un nuevo marco de colaboración institucional con el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL). El objetivo principal de este acuerdo histórico es mejorar la rentabilidad del castigado sector agrícola y ganadero de la Comunitat Valenciana. La iniciativa busca aplicar el conocimiento técnico y científico de estos profesionales para auditar con precisión la formación de precios en la cadena alimentaria y optimizar el retorno de las inversiones en el campo.
Este importante anuncio se ha producido en València durante la clausura de los Premios COIAL 2026. En este escenario, el Consell ha ratificado la autorización de un convenio de colaboración
que permitirá aprovechar la dilatada experiencia de los ingenieros agrónomos. Las autoridades autonómicas consideran fundamental conocer con exactitud los costes reales de producir, transformar y comercializar los alimentos para tomar decisiones de inversión acertadas y garantizar la viabilidad económica de las explotaciones de la región.
Escudo científico para los cítricos
Uno de los momentos más destacados de la noche ha sido el reconocimiento al Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), galardonado con el Premio a la Innovación. El organismo público ha sido premiado por liderar un programa europeo de control biológico en Chipre para frenar al insecto transmisor del huanglongbing (HLB). Esta dolencia, considerada la enfermedad más destructiva de los cítricos, representa una amenaza fitosanitaria crítica que la Generalitat pretende mantener a raya gracias a la introducción de la avispa parasitoide Tamarixia radiata.
Además de la sanidad vegetal, el evento ha servido para reivindicar el necesario relevo generacional y el talento emergente en el sector. Barrachina ha felicitado a Olallo Villoldo, presidente de Grupotec, con el Premio al Referente Profesional por su trayectoria empresarial. Paralelamente, se han condecorado los proyectos de fin de máster de Jaume Miquel Nadal y Adelino Font, enfocados en el diseño de una quesería eficiente y en la rentabilidad del cultivo de cerezas en el Alto Vinalopó, demostrando el valor de la ingeniería aplicada a la optimización de recursos.
Impulso al motor vitivinícola
El sector del vino también ha cobrado un gran protagonismo al recibir el Premio al Compromiso. Las administraciones han querido respaldar a un tejido productivo que cuenta con más de 55.000 hectáreas de viñedo y 231 bodegas activas en el territorio. Este sector actúa como un verdadero motor económico y social contra la despoblación, fijando población especialmente en las comarcas del interior de la Comunitat Valenciana y las Illes Balears.
La relevancia económica de esta industria queda respaldada por los datos oficiales del último ejercicio, ya que las exportaciones de vino y mosto alcanzaron la cifra de 269 millones de euros en 2025. El conseller Barrachina ha puesto en valor este hito financiero, recordando que se ha logrado en un contexto global adverso, marcado por la reducción generalizada del consumo y las severas dificultades comerciales que afrontan los productores y los bodegueros en la actualidad.
El certamen ha concluido con un mensaje de optimismo enfocado en el futuro de la transformación agroalimentaria. Las autoridades han insistido en que la única vía para competir en los mercados internacionales es la aplicación del conocimiento científico al trabajo diario de la tierra. Con este nuevo pacto entre la administración y los ingenieros agrónomos, el sector agrario valenciano inicia una etapa de modernización técnica estructurada para que los agricultores dejen de producir a pérdidas y recuperen sus márgenes de beneficio.











































