La Fundación Azul Marino y la Fundación Oceanogràfic completan las liberaciones de los ejemplares nacidos en Castellón en 2025, que han pasado de pesar 16 gramos a superar los tres kilos gracias al programa de conservación Head-Starting
La Fundación Azul Marino ha completado la liberación de las últimas diez tortugas bobas nacidas en la provincia de Castellón durante el verano de 2025 que han permanecido durante más de un año bajo los cuidados del programa de conservación Head-Starting de la Fundación Oceanogràfic. Cinco ejemplares regresaron al Mediterráneo hace unas semanas desde la Platja Nord de Peñíscola y los otros cinco han sido devueltos al mar este jueves, 22 de octubre, desde la playa de l'Alcudia de Nules, los mismos enclaves donde nacieron.
Las diez tortugas, que llegaron al Centro de Conservación de Especies Marinas de Oropesa del Mar con apenas 16 gramos de peso, han regresado al mar con más de tres kilos, después de completar una etapa de crecimiento supervisado por especialistas.
Las dos liberaciones, organizadas junto a la Fundación Oceanogràfic y los ayuntamientos de Peñíscola y Nules, forman parte de la campaña Aquí salvamos tortugas, una iniciativa de sensibilización y protección de estos animales marinos en la que también colabora el Acuario de Sevilla.
Con estas sueltas concluye el ciclo de liberaciones correspondiente a los nidos localizados en la provincia durante 2025, un año en el que se registraron cinco episodios de nidificación de tortuga boba en el litoral castellonense.
Cinco tortugas regresan a la playa de l'Alcudia de Nules
La última liberación se ha celebrado esta mañana en la playa de l'Alcudia de Nules, donde cinco tortugas bobas han regresado al Mediterráneo después de permanecer durante más de un año en el programa de conservación.
El acto estaba previsto inicialmente para el pasado 1 de octubre, pero tuvo que aplazarse debido a la alerta roja meteorológica que afectaba a la provincia de Castellón. Los organizadores decidieron posponerlo por motivos de seguridad, de acuerdo con las recomendaciones de las autoridades.
En la suelta han participado la concejala de Cultura de Nules, María José Esteban, y otros representantes de la corporación municipal, entre ellos Ramón Martínez, Miguel Ángel Martínez y M.ª Carmen Torres.
También han asistido los niños y vecinos que colaboraron en la localización del nido durante el verano de 2025, cuya intervención permitió activar el dispositivo de conservación.
La liberación ha contado con la presencia de Pablo García, director de proyectos de la Fundación Azul Marino, junto con el equipo de biólogos de la entidad y veterinarios de la Fundación Oceanogràfic.
Los cinco ejemplares liberados en Nules, cuatro machos y una hembra, han alcanzado un peso medio de 3,3 kilos, frente a los 16 gramos que pesaban cuando ingresaron en el programa.
Peñíscola liberó otros cinco ejemplares con un peso medio de 3,6 kilos
La liberación de Nules se suma a la celebrada semanas atrás en la Platja Nord de Peñíscola, donde otros cinco ejemplares nacidos en 2025 regresaron al mar.
En este caso, las cinco tortugas eran machos y habían alcanzado un peso medio de 3,6 kilos tras su estancia en el programa de conservación.
El acto contó con la participación del alcalde de Peñíscola, Andrés Martínez, la concejala de Educación, María Dolores Bayarri, y alumnado del CEIP Jaime Sanz.
También estuvieron presentes los profesionales de la Fundación Azul Marino y de la Fundación Oceanogràfic responsables del seguimiento y cuidado de los animales.
Las liberaciones en ambos municipios han permitido devolver al medio natural a los diez ejemplares que habían sido seleccionados para completar su primera etapa de crecimiento en condiciones controladas.

La colaboración vecinal permitió localizar los nidos en 2025
El origen de estas liberaciones se remonta al verano del pasado año, cuando la colaboración ciudadana permitió detectar la presencia de crías de tortuga boba en las playas de Nules y Peñíscola.
En Nules, el hallazgo se produjo el 26 de agosto de 2025, después de que varios vecinos alertaran de la presencia de pequeñas tortugas tanto en la playa como en viviendas próximas al paseo marítimo.
La intervención de unas niñas resultó especialmente relevante para localizar el lugar de nacimiento de los animales. Las menores siguieron el rastro de las huellas que habían dejado las crías sobre la arena y consiguieron identificar la ubicación del nido.
Tras el aviso, el equipo de conservación se desplazó hasta la zona y contabilizó 90 neonatos, término utilizado para referirse a las tortugas recién nacidas.
La localización del nido permitió activar los protocolos de seguimiento y protección de los ejemplares.
En Peñíscola, la alerta vecinal llegó el 5 de septiembre de 2025. Los especialistas localizaron entonces 15 crías vivas, de las cuales siete fueron trasladadas para su recuperación.
Dos de esos ejemplares murieron posteriormente debido a malformaciones en las aletas, mientras que los otros cinco pudieron continuar su desarrollo bajo supervisión especializada.
La colaboración ciudadana desempeñó, por tanto, un papel determinante en ambos municipios, tanto para detectar la presencia de los animales como para facilitar la intervención de los equipos de conservación.
Un año de crecimiento en el programa Head-Starting
Los diez ejemplares liberados han formado parte del programa Head-Starting, desarrollado por la Fundación Oceanogràfic con la colaboración de la Fundación Azul Marino.
Esta iniciativa consiste en mantener durante sus primeras etapas de vida a una parte de las tortugas nacidas en libertad en instalaciones especializadas, donde reciben alimentación, seguimiento veterinario y cuidados adaptados a sus necesidades.
El objetivo es que los animales alcancen un tamaño y unas condiciones físicas que mejoren sus posibilidades de supervivencia cuando regresen al medio natural.
En el caso de las tortugas de Nules y Peñíscola, cinco ejemplares de cada nido ingresaron en el Centro de Conservación de Especies Marinas que la Fundación Azul Marino gestiona en Bellver Blue Tech Zone, en Oropesa del Mar.
Los animales también recibieron atención en las instalaciones del Oceanogràfic de Valencia, dentro del programa conjunto de conservación.
La veterinaria de la Fundación Oceanogràfic Marina García ha destacado que las tortugas han permanecido durante un año bajo los cuidados de ambas entidades antes de completar su regreso al Mediterráneo.
La especialista también ha señalado la posibilidad de que la hembra liberada en Nules regrese en el futuro a esta zona del litoral para desovar, aunque se trata de una posibilidad que no puede garantizarse.
Solo una o dos de cada mil tortugas llegan a la edad adulta
La tortuga boba (Caretta caretta) afronta importantes riesgos de mortalidad durante sus primeras etapas de vida.
Según las estimaciones facilitadas por las entidades conservacionistas, de cada mil tortugas que nacen en libertad, únicamente una o dos llegan a alcanzar la edad adulta.
Esta elevada mortalidad explica el desarrollo de programas como Head-Starting, que buscan mejorar las posibilidades de supervivencia de determinados ejemplares mediante su crecimiento inicial en un entorno controlado.
La iniciativa no elimina los riesgos que encontrarán los animales una vez liberados, pero permite que regresen al mar con un tamaño considerablemente superior al que tenían al nacer.
El director de proyectos de la Fundación Azul Marino, Pablo García, ha subrayado la importancia de que la población sea consciente de la presencia creciente de tortugas bobas en las playas mediterráneas.
García ha defendido la necesidad de compatibilizar el uso de los espacios costeros con la conservación de la especie y ha destacado que la colaboración ciudadana puede contribuir a proteger las zonas de nidificación.
Por su parte, el biólogo de la Fundación Azul Marino Jaime Penadés ha incidido en la importancia de mantener las medidas de protección del patrimonio natural marino.
Castellón registró cinco episodios de nidificación en 2025
La provincia de Castellón registró durante 2025 cinco eventos de nidificación de tortuga boba, según los datos facilitados por la Fundación Azul Marino.
La presencia de nidos en diferentes puntos del litoral constituye un indicador relevante para el seguimiento de la especie y para la planificación de las medidas de conservación en las playas.

Sin embargo, las entidades participantes señalan que en lo que va de 2026 no se han registrado nidos en las playas castellonenses.
Esta circunstancia contrasta con los episodios detectados durante el verano anterior, aunque los datos de un solo año no permiten establecer por sí mismos una tendencia a largo plazo.
La Fundación Azul Marino explica que la liberación de los últimos ejemplares también permite disponer de espacio en las instalaciones de conservación para atender las necesidades derivadas de los nidos localizados este verano en otros puntos del litoral valenciano.
De esta manera, el programa mantiene su actividad de recuperación y seguimiento de ejemplares procedentes de diferentes zonas de la Comunitat Valenciana.
Más de 80 municipios respaldan la campaña 'Aquí salvamos tortugas'
Las liberaciones de Nules y Peñíscola se enmarcan en la campaña 'Aquí salvamos tortugas', impulsada por la Fundación Oceanogràfic y desarrollada con la colaboración de la Fundación Azul Marino y el Acuario de Sevilla.
La iniciativa alcanza su sexta edición y cuenta con el respaldo de más de 80 ayuntamientos costeros del litoral mediterráneo y andaluz, además del servicio de emergencias 112 y diversas redes de transporte público.
Su principal objetivo es difundir entre vecinos, turistas y profesionales vinculados al mar las pautas de actuación ante situaciones que requieren la intervención de los equipos de conservación.
Entre ellas se encuentran el avistamiento de una tortuga herida, la presencia de una hembra durante la puesta de huevos, la localización de un nido o la aparición de crías en la playa.
En estos casos, resulta fundamental evitar la manipulación de los animales, mantener una distancia prudente y avisar al 112 para que se active el protocolo de intervención correspondiente.
La colaboración de los vecinos de Nules y Peñíscola durante el verano de 2025 constituye un ejemplo de la utilidad de estos avisos, que permitieron localizar los nidos y facilitar la protección de parte de los ejemplares nacidos en ambas playas.
Con el regreso al mar de las últimas diez tortugas, las dos fundaciones completan el proceso de recuperación de los animales seleccionados de los nidos castellonenses de 2025 y mantienen su actividad de conservación en el litoral valenciano.












































