Nueva etapa para la depuradora de Castelló con más tecnología, menos contaminación y agua reutilizada

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El nuevo contrato de explotación, adjudicado a Facsa por 17,8 millones de euros, incluye mejoras en eficiencia energética y sostenibilidad

La depuradora de Castelló afronta una nueva etapa de modernización para adaptarse al crecimiento de la ciudad y avanzar hacia una gestión del agua más eficiente y sostenible. El nuevo contrato de explotación y mantenimiento, en vigor desde mayo y adjudicado a Facsa por 17,8 millones de euros para los próximos cuatro años más uno prorrogable, incorpora mejoras tecnológicas y ambientales en una infraestructura esencial para el municipio.

La alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco, ha visitado este viernes las instalaciones junto al concejal de Infraestructuras, Sergio Toledo, y el director de Servicios Urbanos, Infraestructuras y Sostenibilidad del Ayuntamiento, Cristóbal Badenes, donde han sido recibidos por la consejera de Nealis, Elena Llopis; el director general de Facsa, José Claramonte, y el director de Saneamiento y Depuración, Luis Basiero.

Durante la visita, Carrasco ha destacado que la estación depuradora, puesta en marcha en 1980, inicia una nueva fase para responder a las necesidades actuales de una ciudad que se aproxima a los 200.000 habitantes.

"Mucho ha crecido nuestra ciudad desde 1980, cuando se pusieron en marcha estas instalaciones", ha señalado la alcaldesa, quien ha defendido la necesidad de actualizar los servicios públicos esenciales para afrontar los retos de futuro.

Sensores, digitalización y menos desbordamientos

Uno de los principales ejes de esta nueva etapa es la incorporación de herramientas tecnológicas para mejorar el control de las instalaciones y anticiparse a posibles incidencias. El Ayuntamiento apuesta por la digitalización, los sensores y el gemelo digital para optimizar la gestión del agua y reducir el impacto de los episodios de lluvia.

"Apostamos por una gestión del agua más inteligente para anticiparnos a episodios de lluvia, con menor impacto ambiental, menos desbordamientos y menos molestias a la ciudadanía", ha explicado Carrasco.

La alcaldesa ha subrayado que la regularización de un contrato que llevaba muchos años sin actualizarse permitirá dotar de estabilidad al servicio e incorporar mejoras en eficiencia energética, innovación y reducción del impacto medioambiental.

La infraestructura trata las aguas residuales de la ciudad y cuenta con una red de 12,5 kilómetros de colectores y 19 estaciones de bombeo. El objetivo es mejorar el funcionamiento del sistema y avanzar hacia un modelo de gestión más circular, en el que los recursos puedan aprovecharse de nuevo.

En este sentido, Carrasco ha recordado que el agua procedente de hogares, comercios y actividades económicas se trata antes de devolverla al medio natural. Una parte se reutiliza para el riego de parques y jardines, mientras que los lodos generados en el proceso pueden transformarse en abono y energía.

"Castellón y Facsa son referencia a nivel nacional en el ciclo del agua. Avanzamos hacia un modelo más circular y hacia la reducción del impacto ambiental", ha afirmado la alcaldesa, quien ha enmarcado estas actuaciones en la colaboración público-privada.

Las obras ejecutadas en la depuradora

El nuevo contrato se complementa con las inversiones impulsadas por el Ayuntamiento para renovar diferentes elementos de la red de saneamiento y mejorar el funcionamiento de las instalaciones.

Según ha detallado Toledo, varias actuaciones ya están ejecutadas, mientras que otras se desarrollarán durante los próximos dos años.

Entre las obras realizadas destacan las siguientes:

  • Saneamiento integral del espesador de fangos: 90.000 euros.
  • Sustitución del intercambiador de calor: 95.000 euros.
  • Reparación de la instalación eléctrica de la EBAR del Pinar: 83.000 euros.
  • Proyecto de renovación de la EBAR de Ferrandis Salvador 2, en el Aeroclub: 540.000 euros.
  • Integración de bombeos secundarios en el sistema de telemando de la EBAR: 420.000 euros.
  • Modificación del sistema de alivio de la depuradora de Castelló: 233.000 euros.
  • Mejora del proceso de digestión anaerobia de la EDAR: 275.000 euros.
  • Instalación de un tamiz en el aliviadero del colector centro del Camí de la Donación: 205.000 euros.

Estas intervenciones están orientadas a mejorar el funcionamiento de los equipos, optimizar los procesos de tratamiento y reforzar el control de las instalaciones.

Las próximas actuaciones: desinfección, bombeo y renovación de viales

El Ayuntamiento también prevé nuevas inversiones para continuar con la modernización de la depuradora y de las infraestructuras vinculadas al saneamiento y al agua regenerada.

Entre las actuaciones previstas figuran:

  • Sistema de detección y cuantificación del tamizado de alivios para recuperar aguas residuales: 280.000 euros.
  • Canal de desinfección de la depuradora: 370.000 euros.
  • Sistema de detección, cuantificación y tamizado del colector centro, con su cubrimiento hasta el camino de la Donación: 467.000 euros.
  • Repavimentación de los viales interiores de la depuradora: 260.000 euros.
  • Sustitución del grupo electrógeno y del tornillo de La Goleta: 80.000 euros.
  • Ampliación del bombeo de cabecera de la red de distribución de agua regenerada: 208.000 euros.

Estas obras permitirán reforzar distintos puntos de la infraestructura, mejorar los procesos de tratamiento y ampliar la capacidad de distribución del agua regenerada para usos municipales.

4,3 millones de euros en obras municipales y un millón adicional del PERTE

Según ha explicado el concejal de Infraestructuras, el conjunto de las actuaciones municipales realizadas y previstas supone una inversión de 4,3 millones de euros en dos años, a los que se suma un millón de euros adicional vinculado al PERTE.

La finalidad es seguir mejorando las infraestructuras hidráulicas de Castelló y disponer de una red de agua regenerada cada vez más amplia, destinada, entre otros usos, al riego de jardines y parques y a contribuir al buen estado de las playas.

Con todo, esta visita ha servido para poner en valor la nueva etapa de una instalación que resulta clave para el funcionamiento diario de la ciudad. Con el nuevo contrato y las inversiones municipales, Castelló busca modernizar el ciclo del agua, reducir su impacto ambiental y preparar sus infraestructuras para los retos del futuro.