El curso se celebrará del 21 al 23 de octubre, y la exhibición, abierta al público, el jueves 22 en Huerto Sogueros. El vínculo que se establece entre los agentes y sus perros va más allá de la jornada laboral
La policía Local de Castellón dispone de una Unidad canina, integrada en estos momentos por tres perros con sus correspondientes agentes, que son a la vez compañeros y cuidadores. Los éxitos conseguidos por esta unidad han marcado un importante capítulo dentro del cuerpo con una enorme repercusión dentro y fuera de España. Tanto es así, que Castellón organizará un curso de formación y exhibición pública que reunirá 40 unidades caninas (policía con su perro de trabajo), que tendrá lugar en la capital de la Plana entre los días 21 y 23 de octubre.
El concejal de Seguridad, Antonio Ortolá, y el comisario principal jefe, Francisco Catalá, han presentado la iniciativa junto a integrantes de la unidad. Con ellos estaba Bimba, una de sus compañeras de cuatro patas.
El vínculo que cobra sentido fuera y dentro de casa
La presentación de este curso ha sido especialmente bonita, porque ha dejado al descubierto el vínculo especial que se establece entre los agentes y sus perros. Durante la jornada laboral son compañeros de trabajo. Cuando se termina, son parte de la familia.
Cuando termina el servicio, comentaban los agentes, los perros de la Unidad Canina de la Policía Local de Castellón vuelven a casa con los agentes con los que han trabajado. Comparten el descanso, los juegos y la vida familiar, igual que antes han compartido un control o una intervención. Ese vínculo, que continúa fuera de las dependencias policiales, está detrás de una especialidad que reunirá en Castellón a unos 40 guías con sus perros, procedentes de todo el país, del 21 al 23 de octubre.
Además del curso de actualización para estos equipos, también se realizará una exhibición abierta al público el jueves 22 de octubre, a las 18.00 horas, en la plaza Huerto Sogueros. Será una oportunidad para conocer sus capacidades, pero también para descubrir cuánto cuidado, preparación y confianza hay detrás de cada actuación.
Una relación que continúa cuando acaba el turno

En el lenguaje policial, cada agente y su perro forman un binomio. En la vida cotidiana, esa relación alcanza también a las familias, que comparten la atención y las necesidades de unos animales cuya jornada tampoco termina al salir del lugar de trabajo.
Uno de los responsables de la unidad lo explicó con una escena sencilla: "después de un servicio, incluso a las siete de la mañana y con el cansancio de toda la noche, todavía hay tiempo para un paseo, para jugar o para una caricia en la barriga". Según relató, tras una jornada especialmente intensa, su perra puede descansar junto a su cama para recuperar la tranquilidad.
"Yo no soy capaz de tener a mi perra trabajando todo el día y luego dejarla en el cuartel"
El agente explicó que esa convivencia refuerza la relación entre ambos y se traslada al trabajo. Conocer al animal, compartir tiempo con él y atender sus necesidades forma parte de una confianza que se construye cada día.
También exige organización y compromiso familiar. Las vacaciones, los horarios y el descanso deben contar con ellos. El responsable recordó cómo su hijo, cuando era pequeño, se ponía un chaleco y una gorra para estar junto a Wanda, la veterana de la unidad, ya jubilada. Una imagen doméstica que refleja el lugar que estos perros ocupan en sus hogares.
La unidad cuenta actualmente con tres perros en activo, además de Wanda.
Casi doce años de experiencia y apoyo dentro del cuerpo
La Unidad Canina de Castellón acumula casi doce años de trayectoria. La experiencia de sus integrantes, su participación en encuentros internacionales y su actividad como docentes han contribuido a darle una posición destacada dentro de esta especialidad, según explicó el comisario principal Francisco Catalá.
El comisario destacó la labor del oficial responsable de la unidad, profesor colaborador del Instituto Valenciano de Seguridad Pública y Emergencias (Ivaspe), así como el trabajo del conjunto de sus integrantes.
Los agentes subrayaron que esa preparación necesita medios, instalaciones y respaldo dentro del cuerpo. A su dedicación personal y al apoyo de sus familias se suma el reconocimiento de la jefatura, un factor que consideran fundamental para desarrollar su labor.
El conejal Ortolá agradeció ese esfuerzo y recordó que una parte del cuidado y la atención de los perros se realiza fuera del horario de servicio.
Formación para unos 40 equipos de distintos puntos de España
El Curso de Actualización para Guías Caninos de Policía Local, organizado por la Escuela de Seguridad Pública municipal junto con la Unidad Canina, tendrá 24 horas de duración y homologación del IVASPE.
La formación combinará contenidos teóricos con ejercicios prácticos que reproducirán situaciones de intervención. El programa incluye detección de sustancias estupefacientes, registros de vehículos y establecimientos y actuaciones con personas estáticas y en movimiento.
Participarán profesionales de distintos municipios de la provincia, entre ellos Burriana, Vinaròs, Oropesa, Almassora, Vila-real y Onda, además de equipos de otros puntos de la Comunitat Valenciana y de otras ciudades del país como Barcelona, Girona, Murcia y Palma.
El profesorado contará con especialistas de Benidorm, Girona, Cullera, la Guardia Urbana de Barcelona y la Policía Local de Castellón. El objetivo es compartir experiencia, perfeccionar técnicas y unificar criterios de actuación.
Las instalaciones del antiguo cuartel Tetuán XIV constituyen uno de los recursos destacados por los organizadores. Sus distintos escenarios permiten practicar situaciones operativas sin desplazamientos entre ejercicios y aprovechar las tres jornadas de formación.
Prevención cerca de los centros educativos
La actividad de la unidad tiene una vertiente preventiva, especialmente en los entornos escolares, además de su participación en controles, inspecciones y otras intervenciones de seguridad ciudadana.
Según los datos expuestos durante la rueda de prensa, la unidad participa en alrededor de un millar de actas de aprehensión de sustancias estupefacientes al año. Sus integrantes explicaron que también intervienen cuando otras patrullas sospechan que puede haber sustancias y necesitan el apoyo de los perros para localizarlas.
En el ámbito educativo, el trabajo incluye charlas, coordinación con los centros y presencia en sus alrededores. Los agentes destacaron que esa presencia tiene un efecto disuasorio y contribuye a alejar las drogas de los espacios frecuentados por menores.
Huerto Sogueros mostrará el trabajo que hay detrás
La exhibición del jueves 22 de octubre acercará esta especialidad a vecinos de todas las edades. La previsión es que participen alrededor de 40 equipos de guía y perro, con demostraciones de las habilidades que entrenan para su trabajo diario.
La jefatura pretende, además, que este encuentro sea el punto de partida para un congreso nacional de unidades caninas policiales en 2027, con una posible proyección internacional. Por ahora, se trata de un objetivo que aspiran a desarrollar a partir de esta primera experiencia.
La cita de Huerto Sogueros permitirá ver los resultados de muchas horas de preparación. Detrás de cada ejercicio habrá también una relación menos visible: la del agente que, cuando termina el turno, vuelve a casa con su compañero y todavía reserva un rato para pasear y jugar con él.



















































