La nueva responsable, abogada de profesión y voluntaria desde hace once años, toma el relevo de Ferran Barberà tras casi dos décadas de servicio en la entidad
Rosa Cerdá ha asumido de forma oficial la dirección de Cáritas Interparroquial de Castellón durante un acto institucional celebrado este martes. El nombramiento fue ratificado el pasado 8 de octubre por el obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente. Al traspaso de poderes han asistido relevantes figuras eclesiásticas y sociales como el delegado episcopal Sergio Mendoza, el consiliario Vicent Paulo y el director de Cáritas Diocesana, Francisco Mir.
Cerdá sustituye en el cargo a Ferran Barberà, quien se despide tras completar nueve años como director a lo largo de tres mandatos consecutivos. A esta etapa se suman otros nueve años previos en los que ejerció las funciones de secretario, cerrando un ciclo de enorme dedicación a la entidad. Barberà ha calificado de "privilegio y honor" el tiempo dedicado a las personas más vulnerables y ha agradecido la confianza depositada en su gestión.
Una misión de servicio social
La nueva directora cuenta con una sólida trayectoria en el Tercer Sector, habiendo iniciado su labor de voluntariado hace 11 años en la Cáritas parroquial de la Santísima Trinidad. Abogada de profesión, Cerdá ha manifestado sentir este nuevo cargo no solo como un salto cualitativo en su trayectoria, sino como una misión encomendada para seguir atendiendo a las personas más desfavorecidas de la capital de la Plana.
En sus primeras declaraciones tras la toma de posesión, Rosa Cerdá ha expresado su plena confianza en el equipo de trabajadores y en la red de voluntarios de las distintas Cáritas parroquiales. Asimismo, la cúpula episcopal ha animado a la nueva responsable a seguir defendiendo las necesidades de los colectivos más desfavorecidos, reconociendo al mismo tiempo la impecable labor de transición y el apoyo brindado por el director saliente.










































