El plan actuará sobre 160 kilómetros de cauces de 50 municipios con 110 profesionales y 40 medios para mejorar su seguridad ante riadas e incendios

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado una inversión de 59 millones de euros para la limpieza y adecuación de los barrancos de las cuencas del Poio, Túria, Magre y Picassent, una actuación que permitirá mejorar la capacidad hidráulica de los cauces y reforzar su seguridad ante futuras riadas.
Pérez Llorca ha realizado el anuncio durante su visita al entorno del barranco del Gallo, en Chiva, donde la Generalitat ya ha iniciado los trabajos de limpieza de vegetación, eliminación de cañas invasoras y renaturalización del cauce. El president ha defendido que el Consell ha asumido estas actuaciones ante, según ha señalado, la falta de actuación de la Confederación Hidrográfica del Júcar, dependiente del Gobierno de España.
El proyecto, integrado en el Plan Endavant, contempla la intervención en 160 kilómetros de cauces de 50 municipios y la movilización de 110 profesionales y 40 medios mecánicos y maquinaria pesada. Los trabajos incluyen la retirada de residuos y cañas, la recuperación ambiental de los cauces y la creación de corredores verdes.
Pérez Llorca ha destacado la necesidad de ejecutar con rapidez las actuaciones previstas tras la dana de octubre de 2024 y ha reclamado al Gobierno central cambios normativos que permitan a los ayuntamientos tramitar por la vía de urgencia las obras vinculadas a la reconstrucción.
El jefe del Consell ha considerado que las obras relacionadas con los cauces deben constituir una prioridad para reforzar la seguridad de los municipios afectados por las inundaciones. En este sentido, ha reclamado que las modificaciones normativas se centren exclusivamente en facilitar la reconstrucción.
Más de 400.000 plantas autóctonas
Los trabajos permitirán reforzar la capacidad hidráulica de los cauces y recuperar parte de su vegetación. Para ello, se prevé la plantación de más de 400.000 ejemplares de especies autóctonas, entre ellas sauces, álamos y tarays, que serán cultivados por el Centro de Investigación y Experimentación Forestal (CIEF) de la Generalitat.
El plan también contempla la instalación de cinco millones de metros cuadrados de tela geotextil para evitar el crecimiento de las cañas invasoras y favorecer la recuperación de la vegetación autóctona.
Las zonas de actuación se han establecido a partir de las necesidades trasladadas por los municipios afectados. En la cuenca del Poio se intervendrá en 11 municipios; en la del Túria, en 14; en la del Magre, en 23; y en el barranco de Picassent, en cuatro.
En total, las actuaciones alcanzarán a municipios como Chiva, Cheste, Riba-roja de Túria, Quart de Poblet, Aldaia, Torrent, Paiporta, Catarroja, Requena, Utiel, Algemesí, Buñol, Silla y Picassent, entre otros.
El objetivo del plan es mejorar el estado de los cauces y aumentar su resiliencia frente a incendios y episodios de lluvias intensas, además de avanzar en la recuperación ambiental de las zonas afectadas por las inundaciones de 2024.





































