El conjunto albinegro recibe a la AD Ceuta lastrado por el virus FIFA, la enfermería y la sensible expulsión de Jeremy Mellot
El CD Castellón afronta una auténtica prueba de fuego este domingo a las 18:30 horas en el Estadio Castalia. Tras la brillante exhibición firmada el pasado lunes con la victoria por 0-2 en el feudo del CD Leganés, el conjunto de la Plana se ve obligado a defender el liderato de la Segunda División en unas condiciones sumamente comprometidas. El técnico Pablo Hernández tendrá que exprimir al máximo la profundidad de su banquillo para contrarrestar un total de cinco bajas obligadas que afectan de forma directa a la columna vertebral de su esquema táctico.
El rompecabezas defensivo
La nota más preocupante del último encuentro en tierras madrileñas se localizó en la parcela defensiva con la expulsión por tarjeta roja directa del lateral diestro Jeremy Mellot. Cumpliendo la correspondiente sanción federativa, el zaguero francés deja un hueco notable en una zaga que venía rindiendo a un nivel superlativo. No obstante, el funcionamiento coral del bloque está siendo tan fluido esta temporada que adivinar las intenciones del preparador castellonense para recomponer la línea de retaguardia se presenta como una auténtica quimera.
Virus FIFA y lesiones
A este contratiempo en la retaguardia se le suma el siempre temido virus FIFA, que privará al cuerpo técnico de tres piezas internacionales: el colombiano Maty Orozco, el portugués sub-21 Rodrigo Rego y el guardameta kosovar Amir Saipi. Para terminar de complicar el escenario, la enfermería sumó el nombre del mediocampista Jari Vlak, totalmente descartado por un inoportuno esguince de tobillo. Ante este panorama de ausencias combinadas, el líder medirá sus recursos ante la AD Ceuta con la firme intención de demostrar que el talento de este grupo va mucho más allá de las individualidades.



































