La manifestación del 12 de septiembre exigirá mejoras en infraestructuras, reducción de ratios y más recursos, y mostrará su rechazo a la Ley de Libertad Educativa y a los cambios sobre “neutralidad ideológica”
La comunidad educativa está llamada a manifestarse este sábado, 12 de septiembre en Castelló para reclamar una mayor inversión en la enseñanza pública y mejoras en las condiciones de los centros, el profesorado y el alumnado. La protesta forma parte de las movilizaciones convocadas por la Plataforma per l'Ensenyament Públic también en Valencia y Alicante al inicio del nuevo curso escolar.
En Castelló, la convocatoria se ha dado a conocer este miércoles por representantes de los sindicatos CC OO, UGT y STEPV. En ella los convocantes recuperan buena parte de las reivindicaciones planteadas durante la anterior huelga educativa y sitúan entre sus principales demandas la reducción de las ratios, mejoras salariales y laborales para el profesorado, más recursos para atender las necesidades del alumnado y la derogación de la Ley de Libertad Educativa.
La movilización también pondrá el foco en el estado de las infraestructuras educativas y en los proyectos pendientes de ejecución.
Obras pendientes y centros con barracones
En el manifiesto que han dado a conocer denuncia retrasos en obras educativas, proyectos paralizados y la existencia de centros que todavía mantienen barracones, falta de espacios o instalaciones deterioradas.
Las entidades impulsoras sostienen que las familias llevan años reclamando centros “dignos, seguros, accesibles y adaptados” a las necesidades actuales y consideran que los retrasos afectan directamente a las condiciones en las que estudia el alumnado.
La protesta reclamará también centros climatizados y compromisos concretos de las administraciones para ejecutar las actuaciones pendientes.
Rechazo a la Ley de Libertad Educativa
Otro de los ejes de la manifestación será la oposición a la Ley de Libertad Educativa. Los convocantes reclaman su derogación y defienden una mayor presencia del valenciano en el sistema educativo. El manifiesto resume esta posición bajo tres reivindicaciones: “más inversión, más dignidad, más valenciano”.
La protesta llega al comienzo del curso escolar y da continuidad a las movilizaciones desarrolladas anteriormente por distintos sectores de la comunidad educativa valenciana.
Críticas a los artículos 155 y 156
El manifiesto muestra además su preocupación por la introducción de los artículos 155 y 156 en la normativa educativa valenciana, que relaciona con cuestiones como la “neutralidad ideológica” y el “adoctrinamiento”.
Los convocantes consideran que la falta de una delimitación precisa de estos conceptos puede generar inseguridad entre el profesorado y los centros educativos y rechazan que estas disposiciones puedan convertirse, según expresan en el documento, en mecanismos de control ideológico.
En este sentido, defienden que contenidos relacionados con la igualdad, los derechos humanos, la diversidad, la memoria democrática, la emergencia climática o la justicia social puedan abordarse en las aulas sin que ello coloque al profesorado bajo sospecha.
También rechazan que las familias, los equipos directivos o la Inspección Educativa puedan utilizarse, según su interpretación de la normativa, como mecanismos de vigilancia sobre la actividad docente.
La convocatoria del 12 de septiembre pretende movilizar a profesorado, familias, alumnado y otros integrantes de la comunidad educativa en las tres capitales provinciales.
Los convocantes sitúan la defensa de la escuela pública y de unas condiciones educativas iguales para todo el alumnado como argumento central de una movilización con la que pretenden mantener la presión sobre la Administración autonómica al inicio del nuevo curso.



































