La primera relación de beneficiarios contempla 38.731 hectáreas de la provincia, con subvenciones de hasta 92,5 euros por hectárea de regadío y 38,33 de secano
Un total de 3.418 agricultores de la provincia de Castellón han comenzado a percibir desde el pasado viernes ayudas para la compra de fertilizantes por un importe global de 2.396.366 euros. Se trata de la primera relación de beneficiarios, que ya puede consultar las cuantías de las subvenciones a través de la página web del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publicará próximamente una segunda relación de potenciales beneficiarios, por lo que el número de agricultores que podrán acceder a estas ayudas aumentará.
Las subvenciones están contempladas en el artículo 50 del Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, incluido en el Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio. El programa cuenta con una dotación de 700 millones de euros a nivel nacional y tiene como objetivo compensar el incremento de los costes derivados del encarecimiento de los fertilizantes y facilitar su adquisición por parte de las explotaciones agrarias.
En Castellón, la superficie incluida en este primer listado alcanza las 38.731,82 hectáreas. De ellas, 21.900,19 hectáreas corresponden a cultivos de secano, que recibirán un total de 839.434,41 euros, mientras que 16.831,63 hectáreas son de regadío, con una ayuda conjunta de alrededor de 1,5 millones de euros.
Las cuantías alcanzan hasta 92,5 euros por hectárea para los cultivos de regadío y hasta 38,33 euros por hectárea para los de secano.
El Ministerio concede estas ayudas de oficio a los titulares de explotaciones agrarias que cumplen los requisitos establecidos. La medida pretende compensar el aumento del precio de los fertilizantes provocado por la situación derivada del conflicto de Irán y facilitar que los agricultores puedan afrontar su adquisición.
Los fertilizantes se encuentran entre las materias primas que más se han encarecido como consecuencia del conflicto bélico. Con estas ayudas, el Gobierno busca reducir el impacto del incremento de costes sobre las explotaciones y favorecer que los agricultores mantengan unos niveles adecuados de fertilización.
El objetivo final de la medida es garantizar el volumen de producción agrícola y evitar que el aumento de los costes de fertilización se traslade a los precios de los alimentos.





































