El técnico Pablo Hernández apela a la fuerza de la afición local para sumar la segunda victoria consecutiva en un estreno en casa de máxima exigencia
El CD Castellón afronta este domingo a las 19.00 horas su esperado estreno de la temporada en el Estadio Castalia, con el claro objetivo de certificar un arranque liguero perfecto. Tras el ilusionante triunfo conseguido a domicilio en la primera jornada frente a la Real Sociedad B (0-1), el conjunto albinegro quiere mantener la inercia ganadora en la categoría de plata. Conseguir los tres puntos ante su afición no solo consolidaría el liderato moral del grupo, sino que enviaría un mensaje de autoridad a sus rivales sobre las aspiraciones reales del club para este curso futbolístico.
Inyección de confianza inicial
La plantilla llega a esta cita con la moral por las nubes gracias al valioso botín rescatado en tierras vascas en el debut oficial. Sin embargo, el cuerpo técnico huye de cualquier tipo de relajación o exceso de confianza y prefiere mantener los pies en el suelo en este tramo inicial del campeonato. En la rueda de prensa previa al choque, el entrenador local, Pablo Hernández, analizó el estado de ánimo de sus futbolistas: "El comenzar con tres puntos fuera de casa siempre da un plus de confianza, aunque obviamente no quiere decir nada. Con ganas de poder brindarle una victoria a nuestra gente y sumar otros tres puntos, porque es importante hacer 6 de 6 al comienzo de la Liga".
Un rival de plenas garantías
El reto del fin de semana no será sencillo, ya que enfrente estará un CE Sabadell que viaja con la firme intención de arañar un resultado positivo y amargar la fiesta en la capital de la Plana. El conjunto arlequinado destaca por su orden táctico y su capacidad de asfixiar la creación de juego del oponente. "El Sabadell me parece un equipo muy competitivo, que tiene una idea muy clara de juego y que exige mucho a los rivales. Nos va a presionar mucho y nos va a dificultar la salida de balón", advirtió el preparador castellonense ante los medios de comunicación para evitar sorpresas desagradables.
Castalia debe ser un fortín
Para sacar adelante este compromiso, el factor campo se perfila como un elemento totalmente indispensable y decisivo. El cuerpo técnico es consciente de que asegurar los puntos en el feudo propio es la verdadera clave para no pasar apuros a final de año. Por ello, Pablo Hernández quiso mandar un mensaje de advertencia tanto a su vestuario como a las gradas para el partido dominical "Quien piense que mañana va a ser fácil, ya le digo que no va a ser así, que va a ser un partido muy difícil". La unión entre el equipo y la grada resultará vital para desgastar la resistencia del cuadro catalán.
Con todo preparado y el cartel de partido de alto voltaje colgado en los aledaños del estadio, el combinado de la Castellón buscará imponer su ritmo desde el pitido inicial. La afición responderá llenando los asientos para presenciar un duelo de máxima rivalidad en el que la concentración defensiva y la efectividad de cara a puerta dictarán el veredicto definitivo. Un triunfo local certificaría un inicio idílico y confirmaría que este bloque está diseñado para pelear por grandes metas en una competición que no da tregua.









































