El Ayuntamiento prepara una amplia modificación del Plan para recuperar terrenos destinados a vivienda e industria y corregir restricciones en las ordenanzas
El departamento de Urbanismo de Castellón estima que, al final de la próxima legislatura, la ciudad agotará las reservas previstas para el desarrollo de suelo residencial e industrial, como consecuencia del modelo de planeamiento aprobado en el Plan General 2021-2022. El Ayuntamiento prepara una amplia modificación del Plan General para recuperar terrenos destinados a vivienda y empresas y corregir algunas de las restricciones detectadas durante sus primeros años de aplicación

Castellón planifica una ambiciosa modificación del Plan General del 2021-2022 (1) para ganar capacidad de crecimiento. La concejalía de Urbanismo prevé que durante la próxima legislatura se agote la mayor parte del suelo disponible para nuevos desarrollos residenciales e industriales, a medida que avancen los sectores actualmente en tramitación, y prepara ya los cambios que deberán proporcionar a la ciudad nuevas reservas para vivienda y actividad económica.
El gobierno municipal atribuye esta situación al modelo adoptado durante la elaboración del actual Plan General, que redujo considerablemente las posibilidades de expansión contempladas por el planeamiento anterior. El documento apostó por contener el crecimiento, concentrarlo alrededor de la ciudad consolidada y devolver a la protección agrícola o ambiental terrenos que anteriormente habían formado parte de las expectativas urbanísticas de Castellón.
Para evitar que el desarrollo de los actuales sectores deje a Castellón sin capacidad de crecimiento, Urbanismo quiere tener definido antes de finalizar esta legislatura un paquete de modificaciones del Plan General. La intención es iniciar su tramitación al comienzo del próximo mandato y culminarla antes de que termine, ya que el propio concejal calcula que una modificación de esta naturaleza necesita entre dos y cuatro años de tramitación.
Revisión del modelo territorial y sus ordenanzas

La operación, indicaba el responsable de Urbanismo, Sergio Toledo, será mucho más ambiciosa que las modificaciones puntuales realizadas hasta ahora. Urbanismo trabaja en una revisión que afectará tanto al modelo territorial como a diferentes ordenanzas cuya aplicación durante los primeros años de vigencia del Plan ha puesto de manifiesto, según el concejal Sergio Toledo, problemas que el Ayuntamiento considera necesario corregir.
La estrategia tiene un calendario definido. El departamento municipal quiere concretar durante lo que resta de legislatura todos los cambios para iniciar la modificación del Plan General nada más comenzar el próximo mandato. "La modificación de PGOU normalmente tarda de dos a cuatro años", explicaba el conejal de Urbanismo, Sergio Toledo. El objetivo es llegar "a la última parte de la legislatura que viene con el plan modificado" para que, cuando los actuales sectores estén urbanizados y hayan comenzado a edificarse, Castellón pueda iniciar el desarrollo de los siguientes.
La modificación tendrá así una doble vertiente. Por una parte, será estratégica, con la recuperación de capacidad de crecimiento residencial e industrial; por otra, tendrá carácter correctivo, con cambios en las ordenanzas para resolver problemas detectados durante los primeros años de aplicación del Plan.
Del desarrollo actual a la siguiente bolsa de suelo
El Ayuntamiento trabaja durante esta legislatura en el desarrollo urbanístico de las zonas de Gran Vía, situada entre la avenida Tárrega Monteblanco y la avenida Villarreal; el PAI Censal, en la zona este; la prolongación del Pau Lledó hasta la zona posterior del Hospital General; los terrenos del entorno de Soler i Godes, Donoso Cortés; o la Urbanización del UET Collet. La previsión de Urbanismo es que estos ámbitos hayan avanzado sustancialmente durante el próximo mandato, lo que reducirá las reservas disponibles para posteriores desarrollos.
Según explica Urbanismo, una vez desarrollados estos sectores, apenas quedaría como reserva residencial una parcela colindante con la carretera de Alcora y algunos huecos más del planeamiento.
Actuaciones previstas para generar suelo residencial
Entre las actuaciones que estudia la Modificación del Plan General se encuentran:
La incorporación al desarrollo urbano de los terrenos del Molí de Casalduch, al sur del PAI Censal y junto a la Ronda Este, que el Plan vigente dejó como agrícolas.
Otra alternativa sería la transformación de los terrenos calificados como de uso terciario, entre Refeyme y Carrefour y la CS 22, junto a la avenida del Mar, como suelo residencial.
Viviendas entre el Serradal y la playa

La propuesta residencial de mayor alcance territorial afecta, sin embargo, a la franja litoral. Urbanismo estudia modificar el Plan General para permitir el uso residencial en la franja comprendida entre el Serradal y la línea de costa, como prolongación del continuo residencial existente en el término municipal de Benicàssim.
La actuación afectaría a uno de los ámbitos territorial y ambientalmente más sensibles del término municipal y su desarrollo quedaría sujeto a los condicionantes sectoriales que correspondan.
En otro orden de cosas, también se estudia la creación de un gran parque sobre los terrenos de Els Mestrets.
Suelo Industrial
En lo que se refiere al suelo industrial, entre las actuaciones más importantes se encuentran la de Parc Castelló, con su reconversión como Logístics. Un gran parque industrial en el Serrallo con más de 1,7 millones de metros cuadrados.
Modificación de Ordenanzas del Plan General
Por otra parte, la modificación del Plan que estudia el departamento de urbanismo se centra también en algunas de las ordenanzas del Plan General del 2022.
Entre los ejemplos que cita el concejal figura: la regulación de las pérgolas en las azoteas de los edificios. "Hay una ordenanza municipal del Plan en la que señala que en las azoteas no está permitida la instalación de pérgolas. No está permitido en el Plan, pero hay mucha gente que las tiene", explica Toledo.
Urbanismo considera, que la aplicación estricta de esta regulación puede generar situaciones difíciles de justificar en algunos de los nuevos desarrollos residenciales. El concejal ponía como ejemplo las viviendas que se construyen en Censal, muchas de ellas con terrazas o azoteas cuyos futuros propietarios no podrían instalar una pequeña estructura para protegerse del sol.
La futura modificación pretende revisar también las limitaciones existentes para realizar rellenos en fincas rústicas. Actualmente estas actuaciones requieren autorizaciones específicas, una regulación que afecta especialmente a ámbitos como el Bovar y otros puntos de la Marjaleria, donde existen viviendas expuestas a problemas de inundabilidad.
El Ayuntamiento quiere estudiar también este aspecto dentro de la modificación general del planeamiento, aunque cualquier cambio deberá compatibilizarse con las determinaciones y condicionantes existentes en materia de riesgo de inundación.
Antecedentes que explican el Plan General del 2022 y las propuestas de modificación
La redacción de un Plan General es uno de los procesos más complejos a los que se enfrenta un ayuntamiento. Por una parte debe ajustarse a los modelos supra-municipales, los reglamentos que hacen posible que cumpla las normativas de los organismos superiores. De ahí que necesite la aprobación de la Conselleria y los informes técnicos de numerosas administraciones autonómicas y nacionales.
Pero por otro, debe tener en cuenta el modelo que se persigue para el crecimiento de la ciudad, dimensionado para un periodo de, al menos 20 años.
Y ese es precisamente uno de los problemas que han afectado a las normas urbanística de la ciudad. Castellón aprobó en 1980 un Plan que fue anulado 'por defecto de forma'. El documento, tras su revisión, se aprobó en 1984. Pero a partir de ahí hubo que hacer sucesivas modificaciones para adaptar el planeamiento a la realidad de una ciudad que había multiplicado su población como consecuencia de la migración nacional que llegó a la ciudad en busca de una nueva oportunidad de trabajo y de vida. El resultado fue un núcleo urbano rodeado de numerosos barrios periféricos.
El Ayuntamiento aprobó un nuevo PGOU en el año 2000, pero su tramitación acabó también en los tribunales. El Supremo terminó anulándolo por un defecto de procedimiento relacionado con la falta de una nueva exposición pública después de introducirse modificaciones sustanciales en el planeamiento. Tras una sucesión de resoluciones judiciales que impidieron recuperar aquel Plan mediante la simple subsanación del trámite, Ayuntamiento y Generalitat tuvieron que recurrir a unas Normas Urbanísticas Transitorias, que limitaron durante años las posibilidades de desarrollo urbanístico de la ciudad.
Los trámites para redactar un nuevo Plan General comenzaron en 2012. En líneas generales daban continuidad al Plan anulado, pero además, preveía una bolsa de suelo urbanizable para poder dar respuesta a posibles necesidades y demandas para una población que pudiera superar los 200.000 habitantes. Cabe recordar, que la población de Castellón volvió a crecer con la llegada de los habitantes de otros puntos de Europa como Rumanía, o de Latinoamérica.
Con el cambio de gobierno tras las elecciones municipales de 2015, el nuevo equipo modificó las líneas generales de ese proyecto, y apostó por recortar el suelo urbanizable residencial e industrial para conseguir un modelo más compacto.
Dos equipos de gobierno diferentes y dos modelos contrapuestos. Cuatro años después el ayuntamiento vuelve a trabajar sobre el planeamiento de Castellón para dar respuesta a su demanda de crecimiento.
(1) El Plan General de Castellón se aprobó en diciembre de 2021 en su fase de Plan General Estructural. Pero el Plan de Ordenación Pormenorizado fue aprobado en 2022. Por lo tanto, las referencias al Plan General se presentan unas veces como PGOU 2021, y otras como PGOU 2022)









































