La organización agraria cifra en más de 55 millones de euros al año las pérdidas por la sobrepoblación de especies como jabalíes o conejos
La Unió Llauradora i Ramadera se ha concentrado este viernes ante las consellerias de Agricultura y Medio Ambiente en València para exigir a la Generalitat la puesta en marcha de un Plan Integral Valenciano de Gestión de la Fauna, con el fin de frenar los daños que la sobrepoblación de especies silvestres provoca en las explotaciones agrarias.
La organización agraria asegura que las pérdidas ocasionadas por especies como jabalíes, conejos, cabras montesas, arruís, ciervos o corzos ya superan los 55 millones de euros anuales, una situación que, a su juicio, amenaza la viabilidad económica de numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas de la Comunitat Valenciana.
Durante la protesta, en la que los asistentes participaron previamente en un almuerzo popular, La Unió defendió que el problema no reside en la existencia de fauna silvestre, sino en la falta de gestión pública del territorio, que ha favorecido el crecimiento descontrolado de estas poblaciones.
La organización sostiene que esta situación también afecta a la seguridad vial, la prevención de incendios forestales, la sanidad vegetal, la conservación de los espacios naturales y el futuro del medio rural.
Según La Unió la proliferación de fauna es consecuencia del abandono progresivo del campo valenciano, provocado por la baja rentabilidad de las explotaciones, el envejecimiento del sector, la falta de relevo generacional y las dificultades para recuperar tierras abandonadas. En este sentido, considera que las parcelas sin cultivar se convierten en refugio para animales silvestres, focos de plagas y zonas con mayor riesgo de incendios.
El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha defendido que proteger la actividad agraria también supone una política ambiental, ya que, según ha señalado, sin agricultores profesionales no existe una gestión eficaz del territorio ni un equilibrio entre la producción agrícola, la biodiversidad y la conservación del paisaje. Asimismo, ha insistido en que la protesta no va dirigida contra los animales, sino contra la falta de actuación de la Administración.
Entre sus reivindicaciones, la organización reclama a la Generalitat la aprobación de un Plan Integral Valenciano de Gestión de la Fauna, medidas para recuperar los campos abandonados, una gestión poblacional basada en criterios técnicos y científicos, un sistema de indemnizaciones ágil y suficiente por los daños ocasionados y políticas que mejoren la rentabilidad de las explotaciones agrarias.
La Unió insta al Consell a sustituir las actuaciones puntuales por una estrategia estable, coordinada y dotada de recursos que permita afrontar un problema que, según la organización, provoca pérdidas millonarias cada año al sector agrario valenciano.






































