Castellón: especialistas advierten de cuándo una picadura de medusa requiere atención urgente

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Los expertos señalan que la mayoría de los casos son leves, aunque determinadas reacciones alérgicas o patologías previas pueden provocar complicaciones

Con la llegada del verano y el aumento de la afluencia de bañistas a las playas, las picaduras de medusa vuelven a convertirse en una de las incidencias más habituales. Los especialistas de Vithas recuerdan que, aunque la mayoría de estas lesiones son leves y desaparecen en pocos días, existen situaciones en las que es necesario acudir a un servicio de urgencias.

Entre los síntomas más frecuentes tras una picadura se encuentran el dolor intenso, el escozor, el picor y el enrojecimiento de la piel. No obstante, en algunos casos pueden aparecer mareos, cefaleas, náuseas o vómitos.

Factores que aumentan el riesgo

El médico coordinador del Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Valencia Turia, Julio José Llerena, explica que la gravedad de la reacción depende de diversos factores, como la sensibilidad de cada persona al veneno, la zona afectada —especialmente si la picadura se produce en la cara, el cuello o los genitales— o el contacto con varios tentáculos.

También influyen la edad, el estado de la piel y la existencia de enfermedades previas, como asma, patologías cardíacas o trastornos del sistema inmunitario.

En este sentido, el dermatólogo del Hospital Vithas Castellón, David Ayala, recuerda que los niños constituyen uno de los colectivos más vulnerables, ya que su piel es más fina y la superficie corporal afectada suele ser proporcionalmente mayor.

Cuándo acudir a urgencias

La pediatra Sonia Pérez Valle, del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, señala que la asistencia urgente solo resulta necesaria en casos excepcionales, principalmente cuando se produce una reacción alérgica grave o shock anafiláctico.

Según explica, esta situación puede provocar dificultad respiratoria, sensación de opresión en el pecho, calambres musculares e incluso, en los casos más graves, afectación neurológica con convulsiones.

Qué hacer tras una picadura

Los especialistas recomiendan salir del agua inmediatamente para evitar nuevas picaduras y reducir el riesgo de accidentes si el dolor dificulta la movilidad.

También aconsejan no frotar la zona afectada, retirar los tentáculos visibles con pinzas o guantes y evitar el contacto directo con las manos.

Asimismo, desaconsejan remedios populares como orinar sobre la picadura, aplicar alcohol o amoniaco o frotar la piel con arena o una toalla, ya que estas prácticas pueden empeorar la lesión.