El doctor Santiago Pina destaca el aumento de pacientes que buscan evitar problemas físicos antes de que aparezcan y recuperar su máximo nivel deportivo
La rehabilitación deportiva ha dejado de centrarse únicamente en tratar lesiones para incorporar cada vez más estrategias de prevención y mejora del rendimiento físico. Así lo explica el especialista en Medicina Física y Rehabilitación de Vithas Castellón, Santiago Pina Buded, quien asegura que un número creciente de pacientes acude a consulta para detectar posibles desequilibrios biomecánicos antes de sufrir una lesión.
El facultativo sostiene que el objetivo de la rehabilitación no debe limitarse a eliminar el dolor o recuperar la movilidad, sino que debe permitir que el paciente vuelva a practicar deporte con seguridad y al máximo nivel posible, reduciendo el riesgo de recaídas.
Con más de una década de experiencia vinculada al fútbol profesional, el especialista considera que cada caso requiere una atención personalizada y adaptada a las necesidades de cada persona. Entre las patologías más habituales que trata se encuentran los dolores de espalda y cuello, los procesos degenerativos de rodilla y cadera, las lesiones por sobrecarga, la fascitis plantar y las secuelas derivadas de esguinces mal tratados.
Además, observa una tendencia al alza entre quienes buscan estudiar aspectos como la pisada, la alineación articular o los desequilibrios biomecánicos para anticiparse a futuras lesiones y mantener una práctica deportiva segura.
Según explica Pina, identificar el origen de cada dolencia resulta esencial para lograr una recuperación eficaz. En este sentido, señala que muchos problemas musculoesqueléticos tienen detrás alteraciones biomecánicas que pasan inadvertidas durante años y que, una vez detectadas, permiten aplicar tratamientos más efectivos y disminuir las posibilidades de recaída.
El especialista también destaca la utilidad de la ecografía musculoesquelética para realizar un seguimiento preciso de las lesiones y guiar determinados procedimientos terapéuticos. Asimismo, apunta que técnicas mínimamente invasivas, como las infiltraciones de toxina botulínica en puntos específicos de dolor o contractura muscular, así como el uso de colágeno o ácido hialurónico en algunas patologías osteoarticulares, pueden contribuir a aliviar el dolor y mejorar la funcionalidad de determinados pacientes.
Desde Vithas Castellón defienden un abordaje integral del dolor crónico basado en el ejercicio terapéutico, los hábitos saludables y tratamientos individualizados. Pina considera que la coordinación entre especialistas y el acceso ágil a pruebas diagnósticas favorecen una atención más completa y personalizada, con el objetivo de prevenir lesiones, reducir el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes.












































