El informe analiza 118 indicadores en 84 bodegas certificadas y refleja avances en gobernanza, eficiencia energética, reducción de emisiones y gestión sostenible del territorio
El sector vitivinícola español avanza en sostenibilidad, según el primer barómetro de Cajamar y la FEV
Cajamar y la Federación Española del Vino (FEV) han presentado en Madrid el primer Barómetro sobre la sostenibilidad del sector vitivinícola en España, un informe que analiza el desempeño de las bodegas certificadas con el sello Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP) a partir de 118 indicadores verificados.
El estudio, elaborado sobre una muestra de 84 bodegas de las 148 certificadas actualmente, ofrece una radiografía del grado de implantación de prácticas sostenibles en el sector y establece una herramienta de seguimiento para evaluar su evolución en ámbitos económicos, sociales, medioambientales y de gobernanza.
Las bodegas analizadas representan una facturación conjunta de 2.477 millones de euros, equivalente a cerca del 29 % de la cifra de negocio total del sector vitivinícola español, que alcanzó los 8.490 millones de euros en 2023.
Gobernanza y economía, los ámbitos con mejores resultados
Los resultados del informe muestran un mayor nivel de cumplimiento en los indicadores de gobernanza, con un 84 %, seguidos de la dimensión económica, con un 82 %.
Según los responsables del estudio, estos datos reflejan un elevado grado de madurez organizativa, transparencia y gestión empresarial, así como una creciente integración de la sostenibilidad dentro de las estrategias corporativas de las bodegas.
Además, la totalidad de las empresas participantes colabora en iniciativas de innovación sostenible y redes sectoriales relacionadas con la mejora de procesos y la competitividad.
Reducción de emisiones y consumo de recursos
En el ámbito medioambiental, el informe destaca que el 100 % de las bodegas participantes mide su huella de carbono y dispone de planes de reducción de emisiones.
Asimismo, el 88 % ha conseguido reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que el 81 % ha disminuido el consumo de agua y el 79 % ha reducido su consumo energético respecto al año base establecido en sus planes de sostenibilidad.
El estudio también señala que todas las bodegas analizadas utilizan energías renovables mediante sistemas de autoconsumo o contratación de suministro energético verde.
Impacto en el territorio y el empleo rural
La dimensión social alcanza un grado de cumplimiento del 76 %, con indicadores relacionados con la generación de empleo, el arraigo territorial y la transferencia de conocimiento.
El informe subraya que el 80 % de las bodegas genera o mantiene empleo en su entorno, más del 80 % desarrolla actuaciones de protección del suelo y la biodiversidad, y el 95 % trabaja en la conservación de la cultura vitivinícola local.
Los autores consideran que estos datos evidencian el papel del sector como motor económico y social en numerosas zonas rurales.
Economía circular y gestión de residuos
Otro de los aspectos destacados es la implantación de modelos de economía circular. El 98 % de las bodegas dispone de planes de reducción de residuos y el 73 % alcanza tasas de valorización superiores al 90 %.
Además, la mayoría desarrolla acciones orientadas a la conservación del entorno natural y a la aplicación de prácticas vitícolas más sostenibles.
Un instrumento para medir la evolución del sector
El barómetro surge de la colaboración iniciada por Cajamar y la FEV en 2025 para digitalizar el certificado SWfCP y facilitar el seguimiento de indicadores de sostenibilidad.
Los promotores de la iniciativa destacan que esta herramienta permitirá realizar comparativas periódicas, medir la evolución del sector y comunicar resultados verificables ante administraciones, inversores, consumidores y mercados internacionales.








































