La actuación forma parte de un plan de mejoras de 4,5 millones en las instalaciones de Onda y Almassora para reforzar la gestión ambiental de residuos
Reciplasa ha completado las obras de sellado del vaso B del vertedero de Onda, una actuación que ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros y que constituye el principal proyecto incluido en el plan de mejoras de 4,5 millones de euros aprobado por la entidad para modernizar sus instalaciones.
La intervención responde a los requisitos técnicos y ambientales asociados a este tipo de infraestructuras y tiene como objetivo reducir el impacto ambiental derivado de la actividad del vertedero.
La actuación quedará definitivamente concluida con los trabajos de hidrosiembra, consistentes en la implantación de vegetación sobre la superficie sellada, una fase que se ejecutará cuando las condiciones meteorológicas resulten más favorables.
Una de las principales inversiones de Reciplasa
El sellado del vaso B representa la actuación económica más relevante dentro del programa de inversiones impulsado por Reciplasa en sus instalaciones de Onda y Almassora.
Según la entidad, el proyecto se enmarca dentro de una estrategia destinada a mejorar la sostenibilidad de la gestión de residuos y adaptar las infraestructuras a las exigencias ambientales actuales.
Durante una visita a las instalaciones, el presidente de Reciplasa, Sergio Toledo, señaló que la actuación formaba parte de los compromisos asumidos para mejorar el funcionamiento de las plantas y reducir su impacto sobre el entorno.
Nuevas actuaciones en Onda y Almassora
Además del sellado del vertedero, el plan de inversiones contempla otras actuaciones orientadas a incrementar la eficiencia operativa de las instalaciones.
Entre ellas destacan la construcción de una planta de recuperación de colchones en la estación de transferencia de Almassora y la modernización de la zona de compactación de esta misma instalación.
La entidad también estudia nuevas soluciones para adaptar sus infraestructuras a futuras exigencias medioambientales y mejorar el tratamiento de los residuos gestionados por los municipios consorciados.
Una reivindicación histórica en Onda
La actuación ha sido valorada por el Ayuntamiento de Onda, que considera el sellado del vaso B una medida relevante para reducir el impacto de las instalaciones sobre el entorno.
El vertedero ha sido durante años uno de los asuntos vinculados a la gestión medioambiental que mayor atención ha suscitado en el municipio, por lo que la finalización de esta intervención supone un nuevo paso dentro de las actuaciones previstas para mejorar las condiciones de explotación de las instalaciones.






































