La Guardia Civil de Castellón ha desmantelado dos importantes cultivos indoor de marihuana en Benicarló y Torreblanca, una operación que se ha saldado con la detención de dos personas
Durante los registros, los agentes han intervenido más de 1.300 plantas de cannabis en distintas fases de crecimiento y un arma de fuego corta municionada. A los arrestados se les imputan delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico
La Comandancia de la Guardia Civil de Castellón ha asestado un doble golpe al tráfico de drogas en la provincia. En el marco de dos investigaciones contra el narcotráfico y el fraude eléctrico, los agentes han desmantelado dos sofisticados centros de producción indoor de marihuana y han sacado de circulación un arma de fuego.

La primera intervención tuvo lugar el pasado 20 de mayo en una nave industrial de Benicarló. Los investigadores detectaron anomalías en el consumo de luz y sistemas de ventilación sospechosos. Con la orden judicial, los agentes registraron la nave y hallaron 494 plantas de cannabis sativa, además de cámaras de videovigilancia y terminales móviles de alta gama. Por estos hechos, se detuvo a un hombre de 44 años encargado del mantenimiento de la plantación.
Cinco días después, el 25 de mayo, la Guardia Civil explotó la segunda operación en un chalet de Torreblanca. El inmueble albergaba una infraestructura de gran capacidad diseñada para producir droga de forma continuada durante todo el año. En este registro se intervinieron 867 plantas de marihuana en avanzado estado de floración.

El hallazgo más preocupante en Torreblanca fue un arma de fuego corta con el cargador municionado, oculta entre los sistemas de cultivo. Los agentes detuvieron al custodio de la plantación, un joven de 29 años, al que se le acusa de delitos contra la salud pública, fraude eléctrico y tenencia ilícita de armas. La autoridad judicial ya ha decretado su ingreso en prisión provisional.












































