La líder provincial del PPCS aprovecha el tradicional almuerzo de las fiestas de Sant Pasqual para reivindicar un cambio de rumbo en la gestión municipal
Las fiestas patronales se convierten una vez más en el escenario de la reivindicación política. La presidenta provincial del Partido Popular de la Provincia de Castellón (PPCS), Marta Barrachina, ha participado en el tradicional almuerzo con motivo de las fiestas de Sant Pasqual que organiza el PP de Vila-real. Durante el encuentro, presidido por el líder local Adrián Casabó, Barrachina ha afirmado con contundencia que "esta gran ciudad merece la responsabilidad de la gestión y las soluciones a todos los problemas creados por el PSOE, que ha abandonado a los vecinos".
El acto político de los populares ha contado con un fuerte respaldo institucional y orgánico. En las mesas han estado presentes la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP nacional, Carmen Fúnez, y el secretario general del PPCV, Carlos Gil, arropando la estrategia de la formación en el municipio.
Críticas a la tasa de basuras y a los impagos
La presidenta del PPCS ha asegurado que el actual gobierno socialista en la localidad «está agotado» y ha centrado sus críticas en la presión fiscal que sufre la ciudadanía. Barrachina ha denunciado la implantación de una tasa de basuras impuesta que, según sus palabras, "no ha supuesto una mejora en el servicio", resumiendo la situación actual como el hecho de "pagar más, para recibir menos".

Asimismo, la líder de los populares castellonenses ha lanzado un mensaje directo de apoyo al tejido económico local, señalando con especial dureza la situación de las empresas y autónomos que hoy siguen sin cobrar por parte de las arcas municipales. Barrachina ha garantizado que "el PP lo solucionará cuando administre el ayuntamiento, porque esa es la voluntad de Adrián Casabó: ser útil a su ciudad".
Denuncia de gasto en la compra de edificios
En materia presupuestaria, el PP ha acusado al actual alcalde de malgastar el dinero de los contribuyentes. Desde la formación de la oposición sostienen que fiscalizarán hasta el último céntimo público para corregir un modelo de gestión donde "no hay dinero para rebajar tasas e impuestos, pero sí para comprar edificios que hipotecan la tesorería municipal".
Frente a lo que describen como un panorama de improvisación constante, Marta Barrachina ha apelado a la movilización ciudadana recurriendo al "orgullo de ciudad y al valor de Vila-real y sus tradiciones". La presidenta provincial ha concluido su intervención asegurando que el músculo que demuestra el municipio durante sus fiestas patronales será el encargado de hacer posible "el cambio necesario para el que ya queda menos".














































