Con motivo de la campaña de la Declaración de la Renta ya en marcha, recuerdo la posibilidad de tener un gesto sencillo, pero importante para la vida de la Iglesia y para el conjunto de la sociedad: marcar la “X” a favor de la Iglesia católica en la declaración de la renta. La normativa vigente en España permite a los contribuyentes destinar un porcentaje de sus impuestos al sostenimiento de la Iglesia católica mediante la asignación tributaria. Se trata de una decisión libre, que no supone coste adicional alguno para el ciudadano. Ni se paga más ni se recibe menos. Pero es un gesto que tiene una gran repercusión en la vida pastoral, caritativa y cultural de nuestra Iglesia.
No se trata sólo de una ayuda económica. Para los católicos, poner la X es una forma concreta de expresar su amor por nuestra Iglesia y de ejercer su compromiso bautismal con su vida y con su misión. Para los no católicos es un modo de reconocer la tarea social, cultural y caritativa de la Iglesia al servicio de todos.
En primer lugar, está la tarea pastoral en las parroquias. Mantenerlas abiertas y vivas es garantizar la cercanía de la Iglesia a cada persona, en cada pueblo y en cada barrio. Asimismo, la Iglesia desarrolla una importante labor educativa; a través de centros educativos, catequesis, grupos de formación y espacios de reflexión, se promueven los valores humanos y evangélicos que fortalecen la convivencia, el respeto y la dignidad de toda persona humana. No se puede olvidar tampoco el rico patrimonio histórico, artístico y cultural que la Iglesia custodia y pone al servicio de la sociedad: su conservación es una tarea necesaria que beneficia no solo a la comunidad eclesial, sino al conjunto de la sociedad. Y, finalmente, en el ámbito de la caridad es donde la acción de la Iglesia se hace especialmente visible, cercana y necesaria. A través de iniciativas de Cáritas y otras instituciones, se atiende cada año a miles de personas en situación de vulnerabilidad: familias sin recursos, personas sin hogar, ancianos que viven en soledad, migrantes, enfermos y tantos otros hermanos que necesitan apoyo, cercanía y esperanza.
Marcar la “X” a favor de la Iglesia es, por tanto, una decisión responsable y solidaria. Es una forma concreta de colaborar en la construcción del bien común, de sostener una labor que llega a todos sin distinción y de participar activamente en la misión de la Iglesia. Por ello, invito a marcar la “X” en la Declaración de la Renta y a difundir esta invitación entre familiares, amigos y conocidos. Se puede marcar también la casilla “Fines sociales”. El Estado dedicará entonces un 0,7% de los impuestos a la Iglesia católica y un 0,7% a “Fines sociales”, entre otros a Caritas. Muchas gracias por marcar la “X”.
























