Acabo de perder a mi mujer, que fue mi compañera de vida durante 60 años; madre de nuestros tres hijos y abuela de nuestros ocho nietos. Se que no es habitual que un recién enviudado, en lugar de estar rumiando sus penas se dedique a subrayar las virtudes de su recién fallecida esposa.
Lo cierto es que han sido muchos días, meses y años juntos y tendrá que pasar tiempo, mucho tiempo antes de que consiga hacerme a la idea de que ella ya no está. Creo que nunca lograré acostumbrarme a vivir sin ella. En realidad, no quiero acostumbrarme a esta nueva vida que se me viene por encima.
Y es que mi propia vida carece de sentido si sustraemos todo lo que Cristina aportó a ella.
Les contaba no hace mucho nuestras andanzas en Londres en los tiempos de la London School of Economics y de la Sorbona de Paris en los días de la Revolución de Mayo del 68. Caigo en la cuenta de que en aquella columna "Mi amigo Luis Polanco", les hablaba más de mi amigo luis y de mí mismo cuando la verdadera protagonista desde el día que la conocimos fue ella, Cristina Leya, mujer bellísima, con una inteligencia portentosa, capaz de dominar una decena de idiomas incluido el polaco, el ruso, el inglés, el francés, el español y diversas lenguas eslavas como el serbio y el búlgaro,
Su naturaleza polaca le hizo comprender muy mucho el revoltijo de naciones que rodeaban al suyo. Llego a reconciliarse con el mundo alemán mucho antes de que llegara la CEE. Su padre había estudiado ingeniería aeronáutica en la Universidad alemana de Dantzig y Cristina siempre estuvo convencida de que su familia incluida ella misma que se acercaba a la vida cuando la segunda guerra mundial se agotaba, pudo salvarse gracias al buen soldado alemán -siempre hay un buen soldado alemán quien aconsejo a sus padres que salieran de Varsovia donde se preparaba una insurrección que iba a acabar en una cruel matanza. Aquel buen soldado aconsejo a los Leya que se refugiaran lo más cerca posible de la frontera soviética donde las fuerzas alemanas ya muy debilitadas no se atreverían a acercarse a la URSS.
Cristina nació así accidentalmente en Jaroslav, 45000 habitantes donde permanecieron hasta el final de la guerra momento en que se trasladaron de nuevo a Varsovia donde su padre fue nombrado director de las Líneas Aéreas Polacas LOT-
Cristina tuvo el coraje y la suerte de poder desplazarse a Londres en el maravilloso ambiente de los años sesenta, donde nos conocimos estudiando inglés cada uno de nosotros para poder completar sus sueños ya fueran sueños diplomáticos o en el caso de Cristina sueños comerciales.
Tardamos algunos tiempos en poder normalizar nuestra relación con una boda multitudinaria en la Iglesia de la Visitación donde en sus tiempos, Chopin solía tocar el órgano y ya que no cada día había un españolito valiente de la España franquista que estaba dispuesto a cruzar varias fronteras para rescatar a su amada de las garras comunistas.
Cómo han cambiado los tiempos, hoy Polonia es un país conservador y próspero en que el partido comunista está prohibido y sin embargo España está gobernado por un partido comunista.
Cristina tenía la mejor memoria que yo he conocido. Era un diccionario humano. Y si en algún momento tenía dudas de por donde hacer avanzar la trama de alguno de mis escritos, ella siempre tenía media docena de propuestas que me facilitaban la continuación.
Cristina fue una extraordinaria Embajadora de España. Estoy convencido de que muchos peces gordos acudían a nuestros cócteles más bien atraídos por su simpatía y saber hacer que por mis ofertas profesionales.
Siempre dejo muy alto el estandarte español y de paso también el polaco. Hubiera merecido cien condecoraciones, pero esto funciona así: consiguió que me las impusieran a mí.
Siempre dije a mis hijos que mi mujer los quería más que a mí pero a cambio mi gran amor era y había sido siempre ella, porque de todas las personas a las que quiero en este mundo, que son muchas, Cristina es la única que nadie me impuso, que yo escogí, esa persona es la que ahora confío en que me esté esperando en un lugar hermoso.





























