Con las calles todavía mojadas por la lluvia, miles de romeros con sus cañas verdes renovaron su voto con la tradición. La participación de este año ha sido similar a la del año pasado, con cerca de 165.000 personas
Tras una noche de continuas lluvias, la ciudad amanecía acompañada con un tímido sol y las calles mojadas.
Nada de eso amilanó a la ciudad de Castellón, que cumplió fielmente con su cita de recuperar, una vez más, su voto de identidad con la Romeria de les Canyes.
Desde primera hora de la mañana ya se formaban colas para recoger las cañas que se distribuían tanto en el Mercado Central de Castellón como en la Tenencia de alcaldía del Grau. Más de 25.000 cañas adornadas con la cinta verde conmemorativa de la Magdalena 2026. Este año, según indicó la alcaldesa, con una novedad, y es que también se han preparado cañas expresamente para los niños.
Castellón madrugaba para no perder ni un minuto de las fiestas
Mientras los Carros Engalanados celebraban su Despertà con Els Dimonis de la Plana, la plaza Mayor se vestía de verde, y en el Ayuntamiento se concentraban las autoridades para formar parte de la procesión cívica oficial.
El presidente de la Generalitat, Juanfran Llorca acudía temprano, para reunirse con la alcaldesa y la corporación castellonense. Llegó acompañado de sus conselleres de Castellón, pero también de Marián Cano. Diputados nacionales, diputados autonómicos y provinciales, con la presidenta Marta Barrachina.

La ministra Diana Morán lideró la comitiva del PSOE, integrada de igual manera por todo tipo de concejales y representantes autonómicos y autonómicos.

También Compromís presumía de fiestas de la Magdalena con sus representantes de Castellón, la provincia y la Comunidad Autonómica, y entre ellos Joan Baldoví.

Y por supuesto VOX, con la presidenta de les Corts, Llanos Masó, y sus representantes.
Entre las autoridades asistentes figuraron también la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina; el vicepresidente tercero del Consell y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus; el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina; la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marian Cano; y la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat.
Asimismo, acudieron la subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García Valls, la delegada del Consell en Castellón, Susana Fabregat, además de diputados nacionales, senadores, diputados autonómicos y miembros de la corporación municipal.
En el interior del Ayuntamiento el espacio resultó pequeño par acoger a tanto participante oficial y medios de comunicación que no querían perder detalle de cuanto sucedía.
La alcaldesa de Castellón tuvo trabajo. Aquí no bastaba con llegar ya preparado a la cita. Así lo entendieron las delegaciones y la primera autoridad municipal, que les dio la bienvenida, uno por uno, y se encargó de 'vestirlos' con la blusa negra, anudando en su cuello el pañuelo verde de la Romería y poniéndoles la cinta con la insignia del Ayuntamiento de Castellón. Claro, que el último turno fue para ella, y en este caso fue el presidente el que le puso el pañuelo verde y la insignia de Castellón.
A las ocho de la mañana comenzaba la misa de romeros en la Concatedral de Santa María. Poco después se levantaba la alerta amarilla por riesgo de lluvias de Aemet.
La Colla de Dolçainers i Tabalaters amenizó la espera mientras se formaba la comitiva laica, integrada también por el món de la festa las gaiatas y por supuesto las reinas y sus damas.
Mientras se esperaba la llegada de la reina, procedente del concurso de los carros engalanados, se realizaron las declaraciones públicas en el interior del Ayuntamiento.
La alcaldesa de Castellón, orgullosa de la respuesta de los castellonenses
Carrasco destacó la respuesta de la ciudadanía ante las condiciones meteorológicas adversas. Según indicó, miles de castellonenses participaron en los actos festivos pese a la lluvia, incluidos el Pregó y otros eventos programados para el inicio de las fiestas. La alcaldesa subrayó que más de mil personas formaron parte de los colectivos participantes en el desfile adaptado a la situación meteorológica.
Pérez Llorca valora el trabajo organizativo de las fiestas de Castellón
Por su parte, el president de la Generalitat reconoció el trabajo organizativo realizado para mantener la programación festiva. Pérez Llorca señaló que preparar actos de estas características con previsiones meteorológicas adversas supone una dificultad añadida y valoró la capacidad de organización municipal para sacar adelante el Pregó y el inicio de las celebraciones.
Diana Morant resaltó el carácter popular y el significado de la fiesta
Diana Morant destacó el carácter popular de la jornada y el significado de la fiesta como punto de encuentro ciudadano en la calle.
Alusiones a la importancia del 8M, Día de la Mujer
Los tres realizaron también una alusión a la celebración del 8 de marzo, día de la mujer, y resaltaron la importancia de luchar por la igualdad y el papel de la mujer; y por el rechazo a las agresiones contra las mujeres. En este sentido, la alcaldesa manifestó que el Ayuntamiento trasladará el acto institucional conmemorativo a una fecha posterior, una vez finalicen las celebraciones.
El recibimiento a las reinas de las fiestas
A continuación, la alcaldesa y sus invitados aplaudieron la llegada de las reinas de las fiestas, Clara Sanz y Ana Colón.
La Romeria de les Canyes BIC
Poco a poco, la comitiva laica acababa de formarse a la espera de que concluyera la misa de Romeros.
Como recoge el BIC de la Romeria, este acto integra diferentes significados: El recuerdo de la fundación de la ciudad tras la conquista del territorio por parte del rey Jaume I, como una ciudad amurallada para defender sus derechos.
El relato de aquella fundación, que refiere como el pueblo de Castellón bajó de la montaña al llano, en grupos familiares con todos sus enseres y sus báculos con faroles de luz para iluminar el camino.
Se trata de una procesión penitencial, tal como queda reflejada también en sus orígenes, para pedir la protección ante epidemias y calamidades.
Y por supuesto, se trata de una Procesión Laica que identifica al pueblo de Castellón con sus orígenes y se convierte en una seña de identidad.
Faltaba poco para las nueve de la mañana cuando se abrieron las puertas de la concatedral de Santa María. la celebración religiosa había terminado.
Esta era la señal para el comienzo de la Procesión. La Colla de Dolçainers se puso en movimiento e hizo sonar su melodía mientras desfilaba hacia la concatedral, que dejaba a su derecha. La comisión y reinas de la Fiesta de la Huerta de Murcia. La comisión y Belleas del Foc de Alicante.
Tras ellos, las Gaiatas, de la 1 a la 19 con sus presidentes y madrinas. Después las damas de la ciudad infantiles y mayores.
reinas de la ciudad, Clara Sanz y Ana Colón, recibidas con ovaciones, que precedían a la primera línea de las autoridades oficiales, formada por la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, la ministra Diana Morant y el presidente de la Generalitat Juanfran Pérez Llorca.
Como marcan las reglas de 'la consueta', la procesión cívica entró en la concatedral, donde atendió a las palabras del obispo de Castellón, para recoger también a los representantes de la procesión religiosa con la reliquia de Santa Magdalena.
La procesión avanzó por las calles del centro de la ciudad al son de la música de la Banda Municipal de Castellón: Plaza de la Hierba, Colón, Mayor, plaza Mª Agustina, Capuchinos y Primer Molí.
En Mª agustina coincidieron, por una parte la procesión Cívica, y por otro, el discurrir de los carros engalanados que también se dirigían a la Magdalena pero por un camino alternativo.
La procesión continuó por la avenida Capuchinos hasta el Primer Molí.
Allí el capellán cambió su capa, y la procesión como formación oficial rompió filas para recorrer como peregrinos los caminos de la huerta en dirección a la Ermita de Sant Roc.
Poco antes de llegar a Sant Roc se unió a esta comitiva la procedente del Grau de Castellón, por el camino de La Pedrera. y posteriormente, desde Sant Roc, todos juntos avanzaron hasta el ermitorio de la Magdalena.
La comitiva, encabezada por las autoridades, ha partía por els Camins dels Molins en dirección a la ermita de Sant Roc de Canet, donde realizaba una primera parada para reponer fuerzas. Posteriormente, ha continuado hasta el ermitorio de la Magdalena, donde se ha celebrado una misa en el altar recientemente reformado, en la que se ha hecho referencia al Día Internacional de la Mujer y se ha destacado la figura de Santa María Magdalena.
A continuación, se ha realizado en la explanada del Ermitorio la habitual paella monumental ofrecida por el Ayuntamiento a las personas participantes en la Romeria y que este año ha sido apta para celíacos, dentro del compromiso del equipo de gobierno con la asociación Acecova para garantizar una oferta sin gluten.
El tiempo ‘respeta’ a los romeros
La participación de este año ha sido similar a la del año pasado, con cerca de 165.000 personas que han querido realizar el tradicional camino hasta el ermitorio de la Magdalena, según han informado fuentes del Ayuntamiento de Castellón.
El tiempo ha respetado durante toda la mañana y principio de la tarde para subir hasta la ermita de Sant Roc de Canet primero, y posteriormente hasta la Magdalena. Las nubes han estado marcando gran parte de la mañana, cosa que han agradecido muchos romeros para evitar el calor de otras romerías.
(Galería de imágenes de Manolo Alicart)
Niños, jóvenes y mayores han vuelto a ‘invadir’ los caminos rurales para parar primero, como es tradición, en Sant Roc y almorzar con un ximo, un bocadillo de tortilla de habas o tomar un figa albardà. Muchos ya aprovechan esta parada para comer y arriba, en la Magdalena, tomar café. Otros han aprovechado para hacer un pequeño alto en el camino, descansar, tocar la campana y continuar hasta la Magdalena para almorzar allí, donde, quienes han querido, han podido degustar paella en las faldas de la ermita, no sin realizar una buena cola de gente.
(Galería de imágenes de Manolo Alicart)
Con todo, el sol ha continuado asomando hasta bien entrada la tarde para la vuelta de la romería y encarar ya una de las noches más mágicas de las fiestas: el desfile de gaiatas por el centro de la ciudad.









































































































































































































































