Cada vez son más las marcas que optan por mudarse de ubicación para instalarse en espacios más amplios y visibles, una tendencia que gana fuerza
El centro de Castelló vive en los últimos meses un cambio en la estrategia comercial. Y es que cada vez son más las marcas que optan por mudarse de ubicación para instalarse en espacios más amplios y visibles, una tendencia que gana fuerza en las principales calles del casco urbano.
La calle Enmedio es uno de los mejores ejemplos de esta transformación. En los últimos meses ha encadenado varios movimientos: la firma portuguesa Parfois cruzó de acera para ampliar su superficie; tan solo unas semanas más tarde, Tiger se trasladó a otro local a tan solo unos metros, y el pasado mes de enero Vodafone ocupó otro que había quedado libre muy próximo al que ocupaba hasta ahora.
Y a todos estos movimientos se suma ahora otro cambio. El bajo que hasta enero ocupaba Pepe Jeans ya tiene relevo. La empresa que se instalará en este espacio es Óptica Valls, que abandonará su actual emplazamiento en la calle Colón para trasladarse a una de las vías con mayor tránsito peatonal de la ciudad.
El cambio responde a una clara apuesta por el crecimiento. El nuevo local ofrece más metros y mejores posibilidades de exposición, lo que permitirá reforzar la presencia de la firma y ampliar su capacidad de atención al público. Según han confirmado sus responsables, la previsión es abrir las puertas del nuevo establecimiento durante el mes de abril.
Con esta reubicación, la calle Enmedio afianza su papel como núcleo estratégico para el comercio especializado y, en particular, como punto de concentración de ópticas en pleno corazón de la ciudad.







































