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jueves, 12 de febrero de 2026 | Última actualización: 16:48

Castelló está de estreno: Abre el 'nuevo' Mercado Central en Santa Clara entre aplausos y críticas

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Los 41 puestos inician su actividad en plena plaza Santa Clara, un espacio que acogerá a los comerciantes mientras se prolongan las obras del antiguo edificio

Castelló ha amanecido este jueves con un mercado central ‘renovado’ instalado en pleno corazón de la ciudad. Una inauguración que ha suscitado gran expectación entre vecinos y viandantes que desde primera hora han llenado los pasillos y puestos del mercado para comprobar en primera persona el resultado de este espacio provisional que albergará la actividad de los 41 vendedores mientras se prolonguen las obras de rehabilitación del Mercado Central, uno de los proyectos ‘estrella’ de esta legislatura y que verá la luz en el segundo trimestre de 2027.

Y es que durante al menos 16 meses, los comerciantes estarán instalados en Santa Clara, una plaza en la que se ha levantado una monumental infraestructura, rodeando uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, que nada tiene que envidiar al ya antiguo mercado. Se trata de una instalación completamente abierta, con mucha más iluminación gracias a una estructura acristalada y con un carácter más actual y moderno.

Tres cualidades que convencen a las decenas de clientes, visitantes y curiosos que se han acercado hasta el nuevo recinto y que han aplaudido esta renovación. "Ha sido un gran acierto. Es un mercado diferente y mucho más moderno. Apetece más venir a comprar".

Una opinión que también comparten la gran mayoría de los vendedores. “Es más bonito estéticamente”, subrayan. Y esto, según afirman, redundará en una mayor afluencia de clientes. “Este mercado va a atraer más gente que el de antes. Es más limpio y luminoso, con espacios renovados y estoy seguro de que vendrá más gente, lo que será beneficioso para nosotros, pero también para el centro de Castellón”.

Pero entre toda esa luminosidad que caracteriza al nuevo mercado, también se encuentran algunas ‘sombras’. Y es que algunos vendedores se han topado sin apenas espacio para trabajar. “Estamos muy apretados y tenemos que entrar por la puerta del cuarto de baño. Estoy muy cabreado”, lamenta uno de los vendedores. “Llevo toda la vida en el sector del pescado y aquí han arrinconado al pequeño comerciante. Solo falta Mercadona. Han dado prioridad a los congelados y a producto de fuera y no a los que trabajamos con producto de Castellón”.

Otra de las críticas se centra en la distribución que se ha realizado de las paradas. “Espero que en el futuro mercado no nos pase lo mismo y hagan un sorteo de los puestos y no me digan que tengo que ir aquí porque sí. Los mejores puestos se los han quedado los que nos representan en la junta, ¿y nosotros qué?”.

Y es que el espacio donde se sitúan las más de 40 paradas es esencial para poder trabajar de manera cómoda y ofrecer al cliente un servicio de calidad. “Hay vendedores que están en pasillos muy estrechos, que no pueden pasar ni con los carros. En nuestro, caso, estamos al lado de las puertas de acceso, en el pasillo más grande del mercado, por lo que estamos contentos. Otros no han tenido tanta suerte”, confiesa otro de los comerciantes.

Una opinión muy similar a la de otra vendedora, que asegura que hasta última hora no les habían comunicado dónde se iba a ubicar su puesto. “No me puedo quejar porque tengo pasillo, pero hay gente que tiene un metro de pasillo”. Sin embargo, critica algunas deficiencias: “Me han puesto enchufes donde han querido y no los puedo utilizar, las paredes son de adorno y no puedo poner nada, tampoco nos han puesto suelo, las escaleras las empezaron a poner ayer y tuvimos que mover a pulso los mostradores”. “El balance es más negativo que positivo, la verdad”, lamenta, y achaca los problemas a una “muy mala organización”.

Otro de los fallos en los que coinciden los vendedores es en la instalación de los desagües en los puestos de pescado. “Son muy pequeños y cuando el hielo se deshace el pasillo se llena de agua y tenemos que salir con las fregonas para limpiarla. Alguien caerá seguro. Espero que eso lo mejoren”.

Así, este nuevo mercado abre sus puertas con expectación entre los clientes y con opiniones divididas, aunque con sentir común entre los trabajadores. “No nos queda más remedio que acostumbrarnos a trabajar aquí, pero esperamos que los fallos que se han cometido no los repitan en el futuro Mercado Central”.