Un acto que reunió a las principales autoridades civiles y militares, reafirmando el compromiso del puerto con la excelencia operativa y la seguridad integral
La Policía Portuaria de Castellón realizó un total de 7.095 servicios dentro de su ámbito de competencia durante el 2025. Este volumen de actividad refleja la complejidad de un cuerpo que actúa como agente de la autoridad y cuyas funciones abarcan desde el control administrativo de concesiones y operaciones portuarias hasta seguridad vial y regulación del tráfico terrestre y ferroviario.
Así se ha puesto de manifiesto durante la celebración del I Día de la Policía Portuaria el pasado 6 de febrero, una jornada institucional destinada a visibilizar y poner en valor la labor fundamental que realizan los 50 profesionales que integran este cuerpo en el recinto castellonense. Un acto que reunió a las principales autoridades civiles y militares, reafirmando el compromiso del puerto con la excelencia operativa y la seguridad integral.
Durante el acto se puso de manifiesto que la seguridad operativa y la respuesta ante incidentes se consolidan como pilares estratégicos. En 2025, se gestionaron 214 intervenciones de la policía portuaria de Castellón a través de 112, lo que demuestra la estrecha coordinación de la Policía Portuaria con los servicios de emergencias de la Comunitat Valenciana.
Para garantizar la máxima eficiencia en estas actuaciones, la Policía Portuaria de Castellón ha recibido formación especializada en áreas críticas como rescate acuático y extinción de incendios, defensa personal, gestión operativa del mando y manejo de drones en situaciones de emergencia, apostando por la digitalización y la tecnología aplicada a la vigilancia.
La labor de la Policía Portuaria no se limita a la vigilancia convencional, sino que se extiende a la policía medioambiental y al control de la seguridad industrial, factores clave para el desarrollo sostenible de PortCastelló.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Castellón, Rubén Ibáñez, ha subrayado que la misión de este colectivo es indispensable para que el puerto sea «cada vez más competitivo, más eficiente y más sostenible, pero sobre todo más seguro» para toda la sociedad castellonense.







































