El 'Submarino' amarillo cayó ante el Ajax en un igualado encuentro, que empezó ganando con un golazo de Tani Oluwaseyi
No es la Champions del Villarreal CF. No lo fue. No lo es y no lo será. El Submarino cayó ante el Ajax (1-2) en el último encuentro de Liga de Campeones en el Estadio de la Cerámica esta temporada. Aunque ya eliminados, los amarillos compitieron con honor y ambición ante el cuadro neerlandés, al que solo le valía ganar para seguir con vida en esta bonita competición continental. Al final, con un tanto en el último suspiro, el Ajax se llevó la victoria en un partido muy abierto e igualado, donde empezó mandando el Submarino gracias a un fantástico gol de Tani Oluwaseyi.
Sin opciones clasificatorias, el Villarreal se jugaba el honor y el prestigio ante el Ajax. También el orgullo de dedicarle una victoria a su afición en la competición de clubes más prestigiosa del planeta. Con esa ambición, saltaron al campo los once protagonistas elegidos por Marcelino. Tan solo repitieron Renato Veiga, Santi Comesaña y Alberto Moleiro con respecto al último encuentro de LALIGA ante el Real Betis.
El frío y la lluvia hicieron acto de presencia en el Estadio de la Cerámica antes y durante el encuentro ante el equipo neerlandés. Eso no impidió que la afición acudiese a vivir la última cita de la Liga de Campeones que iba a albergar el feudo amarillo esta temporada.
El Ajax se jugaba la clasificación, pero era el Villarreal el que mandaba en los primeros compases del partido. Nada más comenzar, Jaros dejó un par de estiradas de mucho mérito, con las que impidió que el Submarino se adelantase antes de llegar a los 10 minutos de partido. Primero, un cabezazo de Cardona a un córner botado por Nicolas Pepe. Y solo un minuto después, fue el propio delantero marfileño el que remató con mucha fuerza un balón dividido en el interior del área, volviendo a toparse con el inspirado y providencial portero del equipo neerlandés.
Tras la doble oportunidad del Submarino, el Ajax empezó a tener más el balón. Iniciaba posesiones más largas, aunque sin la claridad suficiente para quebrar el orden defensivo de los amarillos.
Los de Marcelino demostraban una vez más que lo realmente importante no es tener más el balón, sino lo que haces con él cuando estás en su posesión. Aprovechaba los espacios y ponía en serios aprietos a la adelantada defensa del equipo holandés. Moleiro y Thomas probaron fortuna con disparos desde la frontal del área.
Superada la media hora de partido, el Ajax tuvo su primer disparo a portería. Owen Wijndal cargó un fuerte disparo escorado, que detuvo Arnau Tenas sacando, con grandes reflejos, el brazo derecho. El partido estaba completamente abierto y a cada aproximación del Ajax le sucedía una de los locales. Ayoze lo intentó con un disparo que no encontró portería tras recibir un pase de Nicolas Pepe, que condujo el balón con velocidad en una peligrosa transición.
En los primeros minutos del segundo tiempo, el Villarreal hizo el 1-0. Tani Oluwaseyi le ganó la partida a Bouwman en un balón a la espalda de la zaga visitante. El canadiense dejó correr el balón y le pegó de primeras un zurdazo inapelable que acabó en el fondo de la red.
A la hora de encuentro, el Ajax puso el empate a uno en el marcador. Oscar anotó el tanto de la igualada en un libre directo. A raíz del gol, el equipo visitante tuvo unos minutos de mayor dominio en el juego. Klaassen buscó el 1-2 con un tiro desde la frontal.
En el 71’, Marcelino, dio entrada a Gerard y Mikautadze. Y el Submarino buscó llevarse la victoria ante un Ajax al que solo le valía ganar para seguir con vida en la Champions League. La valentía de los groguets no tuvo premio y el equipo neerlandés encontró el premio del gol en el último minuto del tiempo reglamentario. Edvarsen recibió un pase raso desde el perfil diestro y cargó rápidamente un disparo con el que poner el 1-2.
En el tiempo de prolongación, Renato Veiga tuvo el 2-2 con un cabezazo a la salida de un córner que recordó, por unos segundos, al de la Juventus. Pero esta vez acabó fuera. Nada le sale a este Villarreal en la Champions. Leverkusen será la última parada de los groguets antes de despedir definitivamente la competición continental hasta el próximo curso.































