Las ayudas apoyan inversiones en sostenibilidad, bienestar animal y digitalización y podrán solicitarse hasta el 30 de enero de 2026
La Generalitat ha activado una línea de ayudas dotada con 4,2 millones de euros para impulsar la mejora de la competitividad y la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas de la Comunitat Valenciana. La convocatoria permitirá financiar inversiones en instalaciones y maquinaria, eficiencia energética, bioseguridad, bienestar animal y soluciones digitales, además de mejoras en conectividad.
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, subrayó este compromiso durante su visita al Matadero de Orihuela, una infraestructura estratégica para la actividad ganadera y la transformación agroalimentaria. El plazo para acogerse a estas ayudas finalizará el 30 de enero de 2026.
Desde el Consell se destacó que la ganadería extensiva cumple una función económica, social y ambiental esencial, al contribuir a la fijación de población en el territorio, la prevención de incendios forestales y el mantenimiento del paisaje rural, motivos por los que se refuerza su apoyo institucional. En este marco, la Conselleria trabaja en una estrategia específica para el sector basada en simplificación administrativa, apoyo económico e inversiones, con el objetivo de defender el empleo rural y un modelo productivo compatible con el medio ambiente.
En relación con el Matadero de Orihuela, Barrachina puso en valor su papel como ejemplo de industria agroalimentaria sostenible, con un crecimiento medio anual del 18 %, certificaciones en bienestar animal y calidad alimentaria, inversiones en energías renovables y una clara orientación a la exportación, incluida la adaptación a nuevos mercados.
Asimismo, el conseller avanzó que la Generalitat revisa las líneas de ayuda al sector cárnico dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027, con el fin de incrementar el apoyo a mataderos y salas de faenado vinculadas a rumiantes. Estas modificaciones permitirán elevar la intensidad de las ayudas hasta el 80 % en inversiones medioambientales y el 65 % en inversiones productivas, con el objetivo de reforzar la sostenibilidad y la competitividad del sector.
































