Los encausados son un padre y su hijo que utilizaron 'sus contactos' con altos cargos del gobierno guineano para 'impulsar el proyecto
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial juzga el martes, 9 de diciembre, a dos hombres, un padre y su hijo, acusados de estafar a una empresa, de quedarse con más de 193.500 euros que les habían proporcionado varias víctimas, y que debían destinar a supuestas inversiones y negocios en Guinea Ecuatorial.
La Fiscalía relata que, a principios del año 2011, los procesados aprovecharon su relación familiar con altos cargos del gobierno de Guinea para ofrecerle a un amigo un negocio en dicho país, que consistía en distribuir y comercializar material eléctrico para todo tipo de obras e instalaciones.
El perjudicado, que tenía amistad y confiaba en los acusados, constituyó una empresa con otros socios con la intención de poner en marcha el proyecto. La firma proporcionó diferentes cantidades de capital a los encausados que, según mantiene la acusación pública, se quedaron con el dinero y nunca llegaron a destinarlo a los fines pactados.
El Ministerio Público solicita para cada uno de ellos una pena de prisión de cuatro años como autores de un delito de estafa y otro de apropiación indebida.

































