Los expertos, como es el caso del economista Enrique Domínguez, auguran que no se producirán al tener el 'salvavidas' de los ERTE
La economía castellonense ya empieza a notar los efectos de la complicada situación que vive el sector cerámico.
Este periódico anunciaba la gran cantidad de ERTE presentados en las últimas semanas. Este martes se ha conocido que durante el paso mes se notificaron más de 120 despedidos en la industria, lo que pone otra vez en el foco al sector.
Una situación que provoca temor entre los trabajadores y empresarios del sector. Lamentan que los ERTE suelen ser un aviso de falta de empleo y que puedan acabar en despidos, como ha sucedido en este mes de septiembre. El noveno mes del año cerró con más de 1.100 trabajadores más del sector azulejero en un expediente de regulación de empleo.
Los elevados costes del gas y de las materias primas provocan que muchas empresas no puedan hacer frente a la demanda de productos, que, según fuentes de Ascer ha repuntado tras la feria de Cersaie.
En esta línea, el economista y colaborador de Castellón Información, Enrique Domínguez, vuelve a insistir en que uno de los verdaderos problemas de la cerámica castellonense es que "vende a precios muy ajustados y de buena calidad" por lo que "ve perjudicado su mercado respecto a otros mercados, como por ejemplo el italiano".
Domínguez insiste también en que si siguen los ERTE, "no habrá demasiados despidos en la industria, pero está claro que la economía de Castellón se verá muy afectada, porque es muy estacional en sus tres sectores de referencia: el azulejo, el turismo y la agricultura".
El economista incide en que "el producto cerámico de la provincia es muy bueno, pero faltan campañas de marketing más potentes que sí que tienen otros productores".







































