La segunda jornada del juicio del llamado ‘Caso Fabra’ no ha estado exento de sorpresas. Fabra, que se ha negado a responder a las preguntas de la Unión de Consumidores y la abogacía del Estado, ha reafirmado que nunca medió ni cobró dinero por interceder por los productos de Naranjax. El empresario, Vicente Vilar, ha dado la campanada al afirmar hoy que nunca pagó a Carlos Fabra y que actuó ‘por cabreo’ porque Fabra había apoyado a su mujer en la acusación de violación. Para Vilar, la culpa de todo la tuvieron las mujeres, Montserrat Vives y Mª Amparo Fernández. El abogado de Vives ha indicado que la acusación de la Asociación de Consumidores ha estado articulada y manejada por el PSOE.
Segunda jornada del juicio del denominado ‘Caso Fabra’, en la que han declarado los imputados: Carlos Fabra, Vicente Vilar, Mª Amparo Fernández (ex mujer de Carlos Fabra) y la defensa de Montserrat Vives (ex segunda mujer de Vicente Vilar.
Carlos Fabra ha vuelto a reafirmarse en sus declaraciones anteriores durante estos años, de que nunca recibió maletines con dinero, y que los pagos que le hizo Vicente Vilar, fue en calidad de asesor, ya que él compatibilizaba su puesto de trabajo de presidente de la Diputación de Castellón con actividades privadas como gestor de seguros y asesoría.
El ex presidente provincial del PP y la Diputación, ha negado así mismo, que mediara en ningún momento ante el Ministerio de Agricultura para la legalización de los productos de Naranjax.
Conoció a Vilar a través de Ortiz, que según dijo, le comentó textualmente: “este está buscando cuerda para ahorcarse Carlos”.
Y es que en aquel momento, Vicente Vilar ya tenía pleitos y había tenido enfrentamientos con el que fue ministro de Agricultura, Vicente Albero, e incluso, tenía documentos en los que acusaba a Joan Lerma, como ministro, de prácticas poco legítimas. En sus escritos, conocidos tras iniciarse la causa por las dos querella presentadas, Vilar afirmaba una y otra vez, que “había pagado” a altos cargos de Madrid, y del Ministerio, tanto del Psoe como postriormente del PP para la legalización de varios productos, pero se quejaba también de que pese a pagar, los procedimientos no se aceleraban.
Sorprendente ha sido sin duda la declaración del empresario de Artana que interpuso las querellas que han llegado, después de 10 años, a este juicio. Si en su día Vilar afirmaba que le había dado dinero a Carlos Fabra para que mediara por él en Madrid, hoy el que fuera propietario de Naranjax lo ha negado todo.
Ha llegado a decir, que lo hizo “por cabreo”. Porque aunque Carlos era su amigo, tanto él como su mujer de entonces, Mª Amparo Fernández, se posicionaron de parte de Montserrat Vives, cuando ésta denunció que había sido violada por Vilar en 2003.
Para Vilar, su versión ahora, es que la culpa de todo la tienen las ex mujeres de ambos, Mª Amparo Fernández y Montserrat Vives. “ellas son las únicas culpables, el caso se debe a la codicia de dos mujeres”.
Las dos mujeres, a las que se refiere Vilar, Mª Amparo Fernández y Montserrat Vives, montaron una sociedad llamada Artemis, que tenía como fin comercializar los productos fitosanitarios que producía Naranjax. Aunque ambas eran las responsables de la empresa, Vicente Vilar figuraba como Administrador, y según ha reconoció él y Mª Amparo Fernández, hacía y deshacía a su antojo.
Según Vilar, fueron también las dos mujeres, Mª Amparo Fernández y Montserrat Vives las que tuvieron que ver con las entregas de dinero.
Mª Amparo Fernández ha negado en este sentido, que tuviera un gran conocimiento de Naranjax ni de Artemis. Las mujeres, socias en este proyecto, no acudieron nunca a ninguna reunión de la empresa…
En este punto, Vilar ha reconocido que no asistieron a reuniones porque nunca se convocaron, y las actas de la empresa se las redactaba su madre.
Tras la denuncia de Montserrat Vives a Vicente Vilar, por violencia de género, también cambiaron las cosas en Artemis, ya que ambas asumieron el control.
Vicente Vilar se quedaba al frente de Naranjax, como productor de los fitosanitarios, pero la empresa que tenía los permisos legales para su comercialización era Artemis.
De común acuerdo entre las dos mujeres, reconocía Mª amparo Fernández, la empresa se disolvió. Montserrat Vives, no obstante siguió con el ‘negocio’, pero en medio de una trama de denuncias, y contra denuncias, por los permisos, la presunta falsificación de sellos y todo tipo de acusaciones entre ambos.
En diciembre del 2003, Vicente Vilar, movido, ‘Por su cabreo’, porque ‘su amigo Carlos’ le diera la espalda y se aliara con su ex mujer, presentó las querellas, después de llamarle repetidamente, enviarle cartas y mensajes y amenazarle con ir a por él.
El abogado de Montserrat Vives, el letrado Wenley Palacios, ha denunciado a la asociación de consumidores de la Comunitat Valenciana, que ejerce como acusación particular, como representante del Psoe.
Según Palacios, la denuncia de esta Asociación desde Valencia, que no de Castellón, fue orquestada por un abogado del Psoe, que incluso llegó a pasar su factura al Grupo Socialista, aunque no se la han pagado.












































