El juicio contra el ex presidente de la Diputación Provincial y ex presidente del Partido popular en Castellón, Carlos Fabra, que ha empezado hoy en la Audiencia de Castellón, acapara la actualidad regional y nacional. Se le acusa de cohecho, tráfico de influencias y delitos fiscales. La Jornada de hoy ha comenzado con los planteamientos de la defensa y la acusación. El juez ha denegado la petición de apartar del caso a la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana. Mañana comienzan las declaraciones de los imputados, con Carlos Fabra.
Hace casi 10 años, en diciembre de 2003, la cadena Ser abría el informativo de las ocho de la tarde con una noticia que dejaba anonadada a la provincia de Castellón: Carlos Fabra, presidente de la Diputación y del Partido Popular, era acusado de prevaricación por el empresario Vicente Vilar de Castellón.
A partir de ahí comenzó una historia interminable, que se convirtió en un culebrón en el que no faltan los mejores alicientes de una película: engaños, denuncias, querellas, acusaciones de falsificación y prevaricación, e incluso, con famosos implicados. En sus querellas Vilar llegó a denunciar tanto a ministros y altos cargos, tanto del PP como del Psoe. Y para poner la guinda al pastel, había también una denuncia de violación de por medio, probada y sentenciada después contra Vicente Vilar por una agresión contra su ex mujer.
Las querellas de Vicente Vilar se presentaron después de un episodio de violencia de género del empresario contra su mujer, que Montserrat Vives denunció ante la Guardia Civil, y en el que fue respaldada tanto por Carlos Fabra como por su entonces mujer, Mª Amparo Fernández.
Aparte de lo que se consideró entonces como un tema ‘de celos’, también había motivos económicos de peso. El fondo del caso residía en la empresa, ‘Artemis’ que dirigían por común acuerdo del político y el empresario las entonces mujeres de Fabra y Vilar: Mª amparo Fernández y Monterrat Vives, y cuya función era comercializar los productos sanitarios que producía Naranjax. A raíz de la denuncia por malos tratos, Vicente Vilar dejó de tener control sobre Artemis.
El empresario de Artana, propietario de Naranjax, Vicente Vilar, aportó de todo en las dos querellas presentadas originalmente ante el juez, en diciembre del 2003, donde además de a Carlos Fabra, acusaba a la ex mujer de este, Mª amparo Fernández, a su segunda ex esposa, Montserrat Vives, y a empresarios y políticos. La denuncia se presentaba en el juzgado de Nules, donde ejercía una juez provisional.
En una de las querellas, Vilar se quejaba de que su segunda exmujer no le prestaba la debida atención, pedía ayuda a Carlos Fabra y le instaba a que lo ayudara…. En ambas denunciaba que el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, con otras personas, habían recibido dinero por mediar a favor de la legalización de los productos fitosanitarios de Naranjax.
De aquellas dos denuncias surgieron contradenuncias, acusaciones de celos, e incluso sentencias condenatorias contra Vicente Vilar por violencia de género contra y segunda ex esposa, apoyada por su primera mujer, que también le acusó de todo tipo de engaños y daños psicológicos.
Y de todo aquel galimatías se desprendieron varias causas, unas contra Carlos Fabra, Mª Amparo Fernández y Montserrat Vives, pero también contra el propio empresario de Artana, que era imputado también de oficio por el tribunal. Y alguna que otra condena, la del empresario por violencia de género; y contra él y su ex mujer, Montserrat Vives, la pasada primavera, por falsificar documentación ante el Ministerio de Agricultura para obtener los permisos necesarios para comercializar productos fitosanitarios en el llamado caso Naranjax.
Según las querellas que llevaron al propio empresario de Artana al banquillo, Carlos Fabra habría cometido con él y con las dos mujeres, delitos de cohecho y prevaricación, por haber utilizado su cargo para conseguir permisos para vender en el mercado productos fitosanitarios. En este tema se sumó también la acusación particular de la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana. ¡Ojo!, de Valencia, que no de Castellón, por un delito contra la salud pública. El Ministerio Fiscal acusa también a Carlos Fabra y a su ex mujer de delitos contra la hacienda pública.
El caso llegaba hoy a los tribunales, después de diez años en los que se ha dicho de todo, y la expectación era múltiple, tanto por parte de los grupos políticos, como de los ciudadanos, y de los periodistas. ¿Llegará a ser condenado Carlos Fabra a pesar de que lleva diez años manifestando que era inocente?. ¿Se logrará probar si hubo cohecho, prevaricación o delito fiscal?.
En su escrito de calificaciones provisionales, señala la Agencia Europa Press, el fiscal solicita hasta 13 años de prisión para Carlos Fabra, una multa de 1,98 millones de euros y una indemnización de 693.000 euros por los delitos de tráfico de influencias, cohecho y cuatro delitos fiscales.
Para Vicente Vilar cuatro años de prisión y una multa de 600.000 euros, al igual que para la exmujer de éste, Montserrat Vives, ambos acusados del delito continuado de cohecho. Para la exesposa de Fabra, Anticorrupción reclama seis años de cárcel por tres delitos contra la Hacienda Pública, una multa de 860.000 euros y una indemnización de 428.644,5 euros.
Finalmente, para el ex-senador del PP, Miguel Prim, el ministerio público pide un año de prisión por un delito continuado de tráfico de influencias y cinco años de inhabilitación para empleo o cargo público.












































