la Nit Mágica de Nadal, ángeles y dimonis bailaron en la plaza Mayor y llenaron el cielo de luces y color con sabor a pólvora
La Actuación de Xarxa Teatre con su 'Nit Mágica de Nadal', ha inaugurado las fiestas de Navidad con un sabor poco usual, la unión de ángeles y demonios en un pacto de pólvora y luz para llenar de fuego la ciudad de Castellón. Los dimonis tomaron la plaza Mayor de la ciudad y San Roro convocó a los astros celestiales y las estrellas del universo en una noche especial. Cielo e infierno se dieron la mano y el centro de Castellón se llenó de danzantes que coreaban los villancicos más navideños, al ritmo de los tambores. El espectáculo ha culminado los actos de celebración del 50 aniversario de BP.
Esperanza Molina/Castellon información
Ha sido una mezcla poco convencional pero mágica en todos los sentidos. Ángeles y Demonios se dieron la mano en víspera de Navidad para celebrar una Nit Mágica especial en la que cielo e infierno se mezclaron en un espectáculo lleno de luz, pólvora y sabor a invierno.
Xarxa Teatre ofreció un espectáculo lleno de sentimientos en el que el fuego y la luz volvieron a reinar en Castellón en fechas en las que ángeles y Demonios bailaron al son de los tambores en la Plaza mayor de Castellón.
Porque si la Navidad es el anuncio de la luz y el nacimiento de Dios, también lo es de la paz y la amistad y ¿por qué no celebrarlo todos juntos al son de los tambores de Xarxa?
Eran las ocho y media de la tarde cuando ya la plaza se llenaba de gente. Un ambiente, familiar, muy familiar, en el que los padres se negaban a dejar los niños en casa y los acurrucaban frente a las vallas de protección para compartir con ellos el fuego y la pólvora de Castellón.
Por fin, llegaron los tambores, las dulzainas con sus sones y los dimonis tomaron la plaza. Se apagó la luz, la fachada del Ayuntamiento se pintó de verde y en la segunda ventana del último piso San Roro convocó a las estrellas, a los astros celestiales para rendir culto a la otra cara de la Navidad, a la otra cara de la cultura y sembrar con un pacto de fuego la unidad de la capital de la Plana.
De inmediato, los dimonis, y toda su corte encendieron sus tridentes de luz, y el fuego llenó la plaza. Los niños, con los ojos como platos junto a sus mayores, y los mas atrevidos, dejándose llevar por la danza demonial que rinde culto a todas las fuerzas del universo.
Y así, entre toros de fuego, elementos de luz, carcasas y cohetes, San Roro descendió a la plaza, se mezcló con los suyos y bailó entre sus seguidores, para recorrer con ellos las calles del centro de la ciudad.
La plaza se quedó en silencio, pero solo fue momentáneo porque, de repente, por la otra esquina, por el pasaje José Ortega y Gaset volvió a llegar la luz y el sabor de la pólvora, y de nuevo todo el recinto se llenó de gritos, de tambores, de un público enfervorecido que saltaba y cantaba villancicos al son de los tambores de los dimonis.
Xarxa Teatre subió al escenario, obligó a gritar su nombre una y otra vez, para que los dimonis exhaustos revivieran una y otra vez, y la danza comenzó, también una y otra vez, mientras los cohetes de fuego inundaban el cielo.
Si por el público hubiera sido no se hubiera acabado nunca, y la escena se repetía, demonis que se resistían a dormir al son de la Navidad, mientas San Roro danzaba enloquecido... hasta que llegó el final. El final de los finales, se encendieron las luces y Castellón recibió a la Navidad con un pacto celestial...
La Nit Mágica de Xarxa, que pone fin a los actos del 50 aniversario de BP con un espectáculo extraordianrio en las entrañas de Castellón.

















































