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- 23 julio, 2018 -

Miguel Bataller. Ciudadano del mundo y jubilado. El 18 de Julio próximo pasado, se realizó en el Salón de Actos del Ayuntamiento, una reunión... Sant Gregori: Mi punto de vista 

Miguel Bataller. Ciudadano del mundo y jubilado.

El 18 de Julio próximo pasado, se realizó en el Salón de Actos del Ayuntamiento, una reunión informativa para la ciudadanía de Burriana convocada conjuntamente por todas las partes involucradas directamente en el tema, es decir la Asociación de Propietarios, el inversor que iba a hacerse responsable del PAI (con la representación de Gestión y Jurídica para sacar adelante el proyecto) y el Ayuntamiento de Burriana representado por la alcaldesa y el concejal de Urbanismo.

Fui invitado por Enrique Daudí con quien mantengo desde hace años una relación cordial y solemos intercambiar puntos de vista sobre bastantes temas, pero sobre todo, sobre este proyecto, en el que siempre creí y sigo creyendo, como uno de los ejes  más interesantes para el desarrollo urbanístico, turístico y económico de nuestra ciudad.

Sin embargo cuando mantuvimos una conversación telefónica de casi una hora con motivo de su invitación, le dije que todos los vaivenes sufridos por este proyecto a lo largo de mas de 12 años, me habían hecho ser escéptico sobre la posibilidad de llevarlo a cabo, porque había pasado demasiadas veces por fases de optimismo y viabilidad evidente, a momentos de pesimismo y depresión absoluta.

Hubo demasiadas trabas en momentos determinados y una evidente contraposición de intereses político-económicos, que alargaron excesivamente la realización del proyecto en época de bonanza económica y cuando llegó la crisis, hubo excesivos problemas insalvables tanto desde el punto de vista legal como desde el financiero, para llevarlo a buen término, con lo que la situación llegó a un punto insostenible.

Pero cuando todo parecía definitivamente perdido, la persistencia y fe absoluta en el mismo por parte de Enrique y su Asociación de Propietarios y la aparición de un Grupo Inversor, que a mí me causó una excelente impresión, por la forma de expresarse de su representante, el Sr. Lozano y del Jurista que le acompañaba, se presentan aportando un músculo financiero inicial muy importante para adquirir los derechos para llevar adelante el proyecto y el compromiso de atender a todos los propietarios sin dañar sin intereses y siempre respetando sus derechos, que personalmente me convencieron, después de haber escuchado la opinión de bastantes personas con intereses dispares en el proyecto, pero todos ellos defendiendo sus intereses personales como es lógico.

Pero en este caso me voy a permitir opinar como persona ajena al proyecto y sin el menor interés personal en el mismo, pero si muy involucrada en su repercusión socio-económica para Burriana en el próximo cuarto de siglo de la economía local.

Lo cierto y seguro, es que de no iniciarse las obras del proyecto antes de unos 18 meses, tendremos en nuestra zona costera unos 2,5 millones de suelo litoral, convertidos en un erial o lo que es peor, en una pequeña selva mal conservada y peor cuidada, porque todos estamos viendo a que ritmo se abandona el cultivo de los cítricos por falta de rentabilidad, y además con la entrada en vigor del PATIVEL, los primeros 500 metros a partir del litoral no serán edificables y a partir de ellos con muchas restricciones.

¿A quién le puede interesar que no se lleve a cabo un proyecto como este?

Ningún propietario puede salir beneficiado de que no se lleve a cabo, por más que algunos traten de obtener ventajas frenándolo.

Al Ayuntamiento se le crearía un problema de incalculables dimensiones la anulación definitiva del proyecto y no tenemos que olvidar que ‘El Ayuntamiento somos todos’ y entre todos en base a nuestros impuestos, tendríamos que sacar adelante los presupuestos municipales durante bastantes años.

Y en ultimo término, la Empresa Inversora, que ya lleva desembolsados muchos millones de euros, también tendría que asumir perdidas cuantiosas, por haber apostado por un proyecto en el que han confiado totalmente por saber que no hay en toda la Costa Mediterránea entre Ampurias y  Cádiz un proyecto aprobado y factible con mejores condiciones que Sant Gregori.

Por lo tanto, y con todas las trabas legales que puedan surgir, una vez solucionados los problemas financieros que los inversores garantizan con su solvencia y predisposición, solo quedan por solucionar las trabas que puedan surgir de los complicados sistemas legales estatal, autonómico y local, vinculados con este proyecto.

A nivel local (y lo puedo comprender) parece ser que los funcionarios municipales a los que afecta el tema, no quieren incurrir en posibles casos de prevaricación, porque podrían llevar emparejadas responsabilidades personales que no pueden ni quieren asumir.

Tenemos unas leyes tan sujetas a interpretaciones muy dispares, que los mismos textos legales, interpretados por tres jueces diferentes pueden acarrear sentencias contradictorias y eso sólo sirve para complicar las soluciones a problemas como el que abordamos.

Por lo que una vez solucionado el tema financiero, este proyecto pasa a depender exclusivamente de la voluntad política para solucionarlo.

Buscando un ejemplo próximo y reciente, tenemos en Burriana el caso del Arenal Sound, condenado a desaparecer durante algunos años por no poder cumplirse la legalidad vigente, hasta que a un político se le ocurrió buscar una solución tan absurda como válida, “para convertir en legal lo que hasta ese momento había sido ilegal” y desde ese momento y garantizada su permanencia en nuestro Arenal, desaparecieron todos los problemas y se hizo posible un imposible.

Espero y deseo de corazón que se encuentre en este caso una solución política, si se quiere llevar adelante el proyecto, y a ser posible mas bien pronto que tarde, porque la situación política actual de España, me hace presagiar a corto plazo un proceso electoral largo e incierto antes de finales de 2019 y sería imperdonable una vez más desperdiciar un proyecto tan importante para la economía de Burriana a medio y largo plazo.

Recuerdo muy frecuentemente el slogan que se hizo popular hace medio siglo aproximadamente ‘El Arenal pa el poble’.

Ahí hemos tenido un arenal inmenso durante medio siglo sin aportar nada a la riqueza de Burriana, ni un solo puesto de trabajo estable que no sea pagado por los impuestos de los ciudadanos……y ¿para qué?

Espero que hayamos aprendido la lección y empecemos todos a considerar las posibilidades de desarrollo de nuestra zona costera, que es la única riqueza que nos queda por desarrollar…conservando ‘El Arenal pa el poble’.

Hasta la semana que viene.

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