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Más de 300 personas se manifiestan en contra de la remodelación de la avenida de Lidón en Castelló Más de 300 personas se manifiestan en contra de la remodelación de la avenida de Lidón en Castelló

- 27 enero, 2022 -

Más de 300 personas se han manifestado en contra de las obras de la Avenida de Lidón, en Castelló. La convocatoria, de la que... Más de 300 personas se manifiestan en contra de la remodelación de la avenida de Lidón en Castelló

La concentración se ha realizado delante de la Cámara Agracia y luego han desfilado hasta la plaza María Agustina

Más de 300 personas se han manifestado en contra de las obras de la Avenida de Lidón, en Castelló. La convocatoria, de la que no estaban ‘informados oficialmente’ ni Subdelegación ni el TSJ, se ha realizado delante de la Cámara Agracia. De forma totalmente pacífica, los vecinos han desfilado por las aceras hasta la plaza Mª Agustina donde han leído un manifiesto en contra del proyecto que “quiere desarrollar la alcaldesa” con una inversión de 3,3 millones cofinanciados por fondos europeos.

Esperanza Molina/ Castellón Información

Los vecinos de la Avenida Lidón no tenían ‘reconocida’ oficialmente su manifestación, porque no había sido comunicada con los 10 días de antelación preceptivos, tanto por la Subdelegación del Gobierno, como por el Tribunal Superior de Justicia al que habían recurrido los convocantes. La manifestación no era ilegal, pero “no estaba comunicada en tiempo”.

Aún así, casi media hora antes de la hora fijada, ya se concentraban algunos de los vecinos que luego integrarían el grueso de la manifestación. Entre ellos, los representantes de las diferentes asociaciones de la Marjalería, Capuchinos, sindicatos, colectivos vecinales como el de Rafalafena y Lidón, y también muchos políticos, la mayoría del PP, aunque tampoco faltaban los de Ciudadanos y VOX.

¿Una manifestación política?… Que hubieran dicho los representantes del equipo de gobierno municipal… no, aunque también. Lo que pasa, es que, decían: “muchos vivimos aquí”. Y como ‘los cayetanos de Madrid’ (referencia que no es original de este medio informativo) los de Castelló también mostraban su derecho a protestar por las obras que no quieren y que además, les va a pillar delante de sus casas.

¿Eran muchos o eran pocos? En este caso, sería complicado decirlo. Muchos, según algunos de los que convocaban, porque seguro que el ‘miedo’ por lo que se ha publicado de la manifestación no autorizada, había echado atrás a más de uno. Pocos, si se considera que venía a ser la prueba de fuego para desmentir las afirmaciones del tripartito, de que se trata de una movilización politizada por unos cuantos en contra del proyecto municipal.

De cualquier forma, es cierto que también se había rumoreado que habría un gran despliegue policial; y la realidad ha sido que, en esta ciudad, que muchas veces es un pueblo grande, manifestantes y policías se conocían y se saludaban. Los manifestantes prometían ‘ser buenos’ y los policías, ‘controlar’ que lo fueran, pero sin mayores historias.

En torno a las ocho de la tarde, el grueso de la concentración estaba ya montado. A esa hora, los funcionarios de la Cámara Agraria echaban el cierre al edificio y prohibían el paso al interior, cuando se les solicitaba pasar para hacer una foto desde arriba. “Nos han dicho que nos marchemos y lo cerremos todo”. Se habían dado cita más de 300 personas.

La llegada de las cámaras de A Punt, fue el mejor reclamo para que sacaran la pancarta en contra de las obras de la avenida de Lidón y posaran para la prensa.

Y luego todo discurrió de forma pacífica. La calle no estaba oficialmente cortada, por lo que los vecinos circularon mayormente por la acera hasta concentrarse en la plaza Mª Agustina, frente a la Subdelegación del Gobierno.

Allí intentaron corear algunas consignas, con un éxito escaso y el representante jurídico de la asociación de vecinos leyó un manifiesto.

Declaró que no habían recibido el permiso oficial que derivaba del reconocimiento de la comunicación e la manifestación, porque no reconocieron ‘la urgencia’ de los motivos. Plantearon una nueva manifestación para febrero; rechazaron el proyecto de la avenida y luego, poco a poco, los manifestantes se disolvieron.

Más representativo que la pancarta o los gritos de algunas consignas era la conversación entre muchos de los vecinos, que se contaban unos a otros lo que pretendía hacer el ayuntamiento: “Nos van a cerrar la calle”; “ya verás lo que se nos va a venir encima”; “a ver como entramos y salimos de casa”; “si ya es difícil aparcar por esta zona, cuando remodelen la avenida no habrá quien se mueva”.

Y había quien se preguntaba cómo, si cuando los sindicatos organizan una manifestación y se les ve y se les oye por todo Castelló, ellos no eran capaces de armar tanto ruido… y si. También les faltaba mucha cultura de ‘manifestación’ y ‘movilización’. Es lo que tienen los tiempos.

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