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La batalla de Madrid La batalla de Madrid

- 23 marzo, 2021 -

Jorge Fuentes. Embajador de España. Cuando el presidente Sánchez se encontraba en París decidiendo con el francés, entre otras cuestiones, si la vacuna de... La batalla de Madrid

Jorge Fuentes. Embajador de España.

Cuando el presidente Sánchez se encontraba en París decidiendo con el francés, entre otras cuestiones, si la vacuna de Oxford era o no fiable, recibió la mejor noticia del año: su vicepresidente segundo abandonaba su puesto en la Moncloa para competir en las elecciones a la Comunidad de Madrid.

No sabemos si desde que comenzó el actual gobierno de coalición, Sánchez dormía bien o no pero no cabe la menor duda de que, a partir de ahora descansará bastante mejor sin tener constantemente a su izquierda un colaborador tan correoso como Iglesias. Que éste no le consultara con suficiente tiempo su decisión e incluso que le impusiera un determinado cambio de Gabinete ( Yolanda Díaz de segunda vice y Ione Belarra de Ministra social) es lo de menos. Lo importante para Sánchez era sacudirse de su entorno a su desastrado socio.

Seguro que a Sánchez, como a toda España nos sorprendió la decisión de Iglesias. Lo cierto es que, si bien se piensa, era la única salida posible para el líder de UP, un partido que tras los malos resultados en Galicia, el País Vasco y Cataluña y tras la caída generalizada en toda España, arriesgaba con desaparecer del mapa si no lograba rebasar el umbral del 5% en Madrid, su ciudad natal y también germen de su partido.

Lo más urgente, por lo tanto, era salvar al partido, sin el cual no hay Galapagar, ni coches oficiales, ni protección masiva, ni un futuro boyante para la prole. Pero eso sí, sin prisas. Había que conservar el escaño y la poltrona de la Moncloa hasta el último minuto, como hizo Illa con el resultado conocido. Desde el cargo se compite mucho mejor.

¿Qué puede pasar en Madrid? Las encuestas más fiables dicen que Isabel Ayuso va a ganar duplicando incluso los resultados anteriores, pero no va a alcanzar la mayoría absoluta por lo que necesitara el apoyo de Vox y quizá también el de Ciudadanos. Es decir, que Ayuso va a ganar seguro pero no es seguro que vaya a gobernar.

Si gobierna con Vox ya podemos esperar que desde la izquierda tilden a tal alianza de ultraderechista, fascista y criminal (?) como ya lo están haciendo. Si por el contrario, Ayuso no gobernara, si el PP perdiera el feudo madrileño, la crisis del partido sería de un alcance incalculable, que es mejor ni imaginar. Ni tampoco las consecuencias para la capital y para toda España.

Ayuso tiene un gran tirón en Madrid. Son llamativos los vídeos de la Presidenta paseando con un periodista recibiendo múltiples felicitaciones de viandantes, ciclistas y automovilistas. Bien es cierto que el paseíllo tuvo lugar en el barrio de Salamanca o en Sol. Habría que ver cómo funciona en Vallecas o Lavapiés.

De entrada, Iglesias recibió un par de reveses: el NO rotundo de Más Madrid para presentar una candidatura juntos (o superpuestos) y el segundo, perder un escalón en el Gobierno al situar Sánchez a Calviño por encima de Diaz.

Aunque es probable que Iglesias rebase el umbral del 5%, en todo caso quedaría a años luz de Ayuso, lo cual no garantiza la revalidación de la Presidenta que deberá contar con todo el apoyo del centro derecha que tenga acceso al parlamento madrileño. Un acto de realismo que viene a corregir las duras palabras de Casado contra Vox durante la reciente moción de censura de Abascal contra Sánchez.

Curiosamente ni he mencionado al candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, el ex seminarista educado que ganó la ultimas elecciones sin llegar a gobernar y que podría mandar ahora pese a perder las elecciones. Intenta hacerlo con el apoyo de Más Madrid y C,s aunque no con “este Iglesias”. Difícil.

Las elecciones del 4 de Mayo puede ser una magnífica ocasión para unificar a los tres (o dos) partidos de derechas y hacerlo sin ningún tipo de complejos. Vox es un partido tan constitucional y democrático como el PP y el PSOE. Infinitamente más que los partidos restantes y esas teorías de que Europa teme a Vox es pura exageración.

A lo que Bruselas teme, lo que puede entorpecer la indispensable transferencia de fondos y dificultar la recuperación del prestigio por España son los partidos comunistas, separatistas y filoterroristas. A fin de cuentas la Unión Europea nació como un esfuerzo por alcanzar la unidad del continente, por recuperar la paz y por superar años de violencia y pobreza provocada por el comunismo y el nazismo.

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