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- 1 noviembre, 2013 -

Miguel Bataller. Ciudadano del Mundo y Jubilado. Esta semana, lamentablemente se ha vivido un  drama familiar en Vila-real. Un respetable padre de familia (al menos... El error de querer etiquetarlo todo

Miguel Bataller. Ciudadano del Mundo y Jubilado.

Esta semana, lamentablemente se ha vivido un  drama familiar en Vila-real.

Un respetable padre de familia (al menos hasta el momento de los hechos que vamos a comentar) se suicida lanzándose al vacío, después de haber tenido que vivir el drama de acuchillar a su esposa y matar a su propio hijo de diez años, acabando con la vida de los tres, es decir de toda su familia inmediata.

Sin apenas dejar trascurrir un pequeño lapso de tiempo, todos los medios de comunicación televisivos que yo pude sintonizar el día de los hechos que fue el lunes próximo pasado, le pusieron la etiqueta a lo sucedido:

Violencia de género.

Después de haber escuchado a amigos comunes, suyos y míos, he llegado a la conclusión de que este lamentable suceso, tiene muy poco que ver con esa calificación delictiva.

Pasados unos días y analizados los hechos, según le escuché comentar ayer al alcalde de Vila-real, uno de cuyos concejales era familiar de las víctimas, el tema tenia mucho más contenido económico que de ningún otro tipo.

El elemento desencadenante de esa enajenación mental indudable, nada tenia que ver con la relación afectiva entre el matrimonio y mucho menos con su hijo, un chiquillo de 10 años, deportista y sano, lleno de vida y alegría.

Este señor había sido un hombre de empresa siempre, primero por cuenta ajena siendo un alto ejecutivo de Azuvi, y posteriormente al parecer creó su propia empresa que durante muchos años tuvo una andadura acorde con los tiempos, hasta que la crisis la afectó de una forma natural, como ha afectado a todo su sector.

Y esa delicada situación empresarial, al parecer es la que he llevado a esta persona, como a otras muchas víctimas de presente situación, a tomar una decisión incomprensible vista desde fuera, pero que por lo visto fue la única salida del túnel que él encontró.

Me cuidaré mucho de juzgar a un hombre desesperado, que en un momento determinado toma una decisión tan horrible, como es la acabar con la vida de las personas que mas quiere, y con la suya propia.

Esa fue la consecuencia de una ‘desesperación’, para la que no encontraba una salida menos traumática y más racional.

Hasta habrá quien pueda hace la lectura de que fue un acto de amor, hacia sus seres más queridos, a los que no quería dejar desprotegidos en este mundo que a él se le hacia insufrible.

De lo que no tengo la menor duda, es que no ha sido un delito de violencia de género.

 

 

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  • MENTALIDAD MACHISTA

    Querido lector:

    El suceso ocurrido en Vila-real, que ha conmocionado a toda la provincia, con la muerte de madre e hijo, y el suicidio posterior del padre y presunto homicida, sumado a la agresión sufrida ayer por una mujer en Orpesa, también a manos de su pareja y con el hijo de ambos alertando de la situación; además de la grave agresión sufrida por una mujer hace poco más de un mes en Benicàssim a manos de su expareja que aún la mantiene ingresada en el hospital tras pasar por la UCI, debería alertarnos de que aquí algo no va bien.

    Ocurre en todas partes, pero como digo en nuestro ámbito también. Cada caso es individualizado. Posee sus circunstancias concretas. En uno puede ser la gravedad de la situación económica familiar que lleva a hechos disparatadamente horrorosos. En otro pueden ser situaciones de convivencia inestables, que provocan acciones de radical agresividad. En otro, celos o sentimientos de rechazo que acaban en reacciones crueles…

    Pero todos tienen en común al menos una característica. La utilización injustificada e injustificable de un concepto totalmente falso de poder sobre el otro o los otros mediante la fuerza y la crueldad inmerso en la desfasada, falseada, errónea, equivocada y atávica idea machista de dominio y de potestad sobre el otro, que conlleva a la agresión discriminada sobre el considerado más débil, que por inocente no tiene ese concepto o esa mentalidad.

    Cambiar esta mentalidad es la principal aportación para solucionar las graves consecuencias de la violencia de género. Por eso es tan importante el papel que debe jugar la educación integral, no solo en el colegio, sino en casa, en los círculos sociales de cualquier tipo, en los medios de comunicación… Es la educación en la igualdad, como señalaba acertadamente ayer el alcalde de Vila-real, José Benlloch, al referirse a ella para que cuando alguien, hasta en la situación más desesperada de enajenación, no adopte acciones de inevitable mentalidad machista.

    Hay muchas más medidas concretas que nos quedamos cortos en adoptar, pero esta es la básica.

    José Luis Valencia (Director de Mediterráneo)

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  • Puedo aceptar que sea un crimen, pero en este caso particular¿que violencia de genero puede existir en un caso de un padre matando a su propio hijo?.

    Precisamente por eso, porque ha acabado con la vida de su hijo, de su esposa y con la suya propia y conociendo por referencias los problemas económicos que aquejaban a esta persona, he llegado a la conclusión de que el etiquetado, era equivocado.

    Y en eso nada tiene que ver el hecho de que yo sea hombre y quizas ni mas ni menos machista que lo pueda ser usted, pero evidentemente con puntos de vista diferentes.

    Su condición de Director de un medio de difusión provincial, ni le da ni le quita razones.

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