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viernes, 27 de enero del 2023 | Última actualización: 22:27

Melchor, Gaspar y Baltasar llevan la magia y la ilusión a miles de niños en Castellón

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La Cabalgata recorrió las calles de la ciudad durante varias horas hasta llegar al Palau de la Festa donde recibieron la llave de la ciudad

Miles de niños volvieron a llenar las calles de la ciudad para seguir de cerca la Cabalgata de la noche más importante del año, la de los Reyes Magos de Oriente. Sus Majestades, que arribaron a la ciudad por mar, aplaudidos por miles de niños, por la mañana, fueron largamente ovacionados en su cabalgata durante la tarde noche. en el Palau de la Festa recibieron la llave de la ciudad

Los Reyes Magos de Oriente han vuelto a ser ovacionados por miles de niños en Castelló, en una cabalgata que recorrió gran parte de la ciudad hasta culminar su trayecto en el Palau de la Festa.

El desfile, con numerosos grupos de animación, más de mil figurantes y la participación directa del món de la Festa, llenó de magia, hadas, duendes y momentos maravillosos los corazones de los más pequeños, que miraron entusiasmados a los Magos de Oriente.

Una Cabalgata muy especial porque, por primera vez en dos años, se realizaba sin restricciones sanitarias, con un completo dispositivo de seguridad y sin mascarilas.

Ni el frío de la tarde noche ni la humedad que caía a plomo sobre la ciudad fueron un obstáculo para que familias enteras se dieran cita para recuperar una de las tradiciones más bonitas del año: La Cabalgata de los Reyes Magos.

De esta forma, la Cabalgata avanzó durante horas, mientras los pequeños embobados gritaban y aplaudían y se afanaban por atrapar caramelos lanzados al aire.

Y aunque el arte de los figurante fue mucho, y la música llenaba todos los rincones, lo más importante fue la aparición de la carroza del Nacimiento, el paso de la Estrella de Navidad, pero, sobre todo, el paso de los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar en sus carrozas.

El final del trayecto se encontraba en el Palau de la Festa, donde se encontraba la alcaldesa de la ciudad y la reina infantil de las fiestas, con los miembros de su corte de honor, y el resto de los representantes infantiles.

Allí los magos recibieron la llave de la ciudad, con la que podrán entrar a todas las viviendas de Castelló para depositar sus regalos durante la noche.

También allí, Melchor, Gaspar y Baltasar volvieron a hablar para los niños, a preguntarles si habían sido buenos, y a prometer deseos de paz, amor y felicidad, y, por supuesto muchos regalos que serán repartidos, casa por casa mientras los niños duermen.

Según las estimaciones de la Policía Local, la Cabalgata de Castelló ha sido seguida por más de 30.000 personas a pie de calle y no se han producido incidencias.

Llegada de los Reyes Magos al Grau de Castelló

A las 10:30 de la mañana el Grau se encontraba lleno hasta la bandera y miles de familias se concentraban ya a lo largo del muelle de Costa.

En la Escalera Real de la Plaza del Mar se celebraba un espectáculo de animación.

Pero la mirada de todos los niños estaba puesta en el horizonte para ver llegar a los Reyes Magos de Oriente.

Pasadas las 11:00 horaslos niños comenzaron a vislumbrar en la bocana interior del Puerto la entrada de una comitiva que navegaba rápido hacia el muelle de Costa. Y los pequeños no se equivocaron. Era el Catamarán el Puerto que portaba a los Magos de Oriente acompañado por muchas otras embarcaciones de recreo que les daban escolta.

Así, entre griitos de emoción, la voz en off que anunciaba su llegada y muchos, muchos nervios entre los más pequeños, el barco de Sus Majestades doblaba el pantalán principal del RCN Castelló.

Para entonces la exaltación ya era completa. ¡Por fin llegaban los Reyes Magos!.

Gritos de ¡Melchor!, ¡Gaspar, ¡Baltasar’ se escuchaban por todos los rincones. Los niños intentaban acaparar las miradas de los Reyes con mensajes para que no se olvidaran del contenido de sus cartas.

Poco a poco el barco amarró en la Escalera Real de la Plaza del Mar. Bajaron los pajes y después sus Majestades, con la ayuda del personal portuario.

En la Plaza del Mar fueron recibidos por la primera autoridad de la ciudad, que les hizo entrega de los símbolos universales de paz y hospitalidad, el pan y la sal.

Y tras un saludo a las reinas de las fiestas y niños de sus comitivas comenzaron ya a estrechar las manos de los niños, a tirar caramelos a un lado y a otro.

El Grau era un hervidero donde los grandes protagonistas fueron los niños y su relación con los reyes Magos.

La comitiva oficial recorrió el breve trecho que les separaba de la Plaza de Sète, donde se había colocado una tarima. A su alrededor ya no cabía un alfiler.

Hasta ahí subieron Melchor, gaspar y Baltasar para saludar a todos los pequeños.

No fueron grandes parlamentos, solo los estrictamente necesarios. “¿Habeis sido buenos?”, gritaba Gaspar mientras que las voces infantiles gritaban por todo lo alto: “¡Siiiiii!”.

Baltasar bailó y saltó sobre el escenario, al son de la música, agradecía la bienvenida recibida y expresaba todo su cariño a los niños de Castelló.

Pero los Reyes tuvieron algunas dudas "¿de verdad nos quieren y nos reconocen los niños de Castelló?"

Y aquí, el rey más sabio, Baltasar, propuso un juego. Él señalaría a cada uno de los reyes y los niños gritarían su nombre.

Y de esta forma tan sencilla los nombres de los Reyes Magos fueron coreados por miles de niños y Sus Majestades quedaron tranquilos. Habían recobrado sus lazos con todos los niños de la ciudad y de la provincia.

Posteriormente los reyes subieron a los vehículos que ya tenían preparados para hacer sus primeros recorridos motorizados por toda la ciudad.

¡Pero ojo!. De entre el público un niño gritaba y gritaba, porque todavía no había enviado su carta a los Reyes. Y fue el ojo avizor de Baltasar el que se dio cuenta. Se acercó al peque, tomó su carta y la leyó completa delante de él, para después expresar una carcajada de cariño.

Y así, ya, con las últimas cartas de los niños entregadas en mano a sus pajes, los Magos de Oriente comenzaron a transitar por las calles de Castelló antes de salir en la gran Cabalgata.

(Agradecimientos a MF y a Fran Muphy)