viernes, 21 de enero, 2022  |  
El Villarreal no debe tropezar más El Villarreal no debe tropezar más

- 1 diciembre, 2021 -

Daniel Bernat. Grauado en Derecho, especialista en series y aficionado del Villarreal. Aunque la victoria en Copa suponga un bálsamo para la entidad amarilla,... El Villarreal no debe tropezar más

Daniel Bernat. Grauado en Derecho, especialista en series y aficionado del Villarreal.

Aunque la victoria en Copa suponga un bálsamo para la entidad amarilla, sirva para que se repartan los esfuerzos y dé un empujón a la moral colectiva, no debe distraer a nadie de la realidad, que no pasa por ser la deseada o esperada cuando arrancó la actual temporada.

Sí, evidentemente, ganar en el torneo del KO no deja de ser una alegría, dado que, tal y como está transcurriendo el curso futbolístico, la opción de buscar el título no debería desdeñarse, porque la situación en el campeonato doméstico está complicada en estos momentos. Además, cabe recordar que, no hace tanto tiempo, la Copa del Rey era más una molestia que una motivación, y ver que incluso contra un club de Preferente como el Victoria se pelea y se está enchufado durante los noventa minutos del encuentro es algo destacable, teniendo en cuenta el historial de los amarillos en esta competición (no creo que haya seguidor groguet que olvide al Poli Ejido).

Con el paso de los meses, la vía Copa ha ganado enteros porque en Liga el equipo no está para tirar cohetes. Mientras escribo estas líneas, el Villarreal está duodécimo con dieciséis puntos, a siete del séptimo clasificado, que es el que marca la plaza europea más cercana, que sería para Conference League, la tercera competición continental recién inaugurada. Es cierto que todavía está pendiente de disputarse el partido aplazado contra el Alavés (21 de diciembre a las 19 horas en El Madrigal), pero dar por sentado que los de Emery van a llevarse el gato al agua es vender la piel del oso antes de cazarla; si algo nos demuestra nuestra liga cada semana es que los duelos están mucho más igualados de lo que podría esperarse a priori, y encima el Villarreal no está en su mejor momento.

No ha contado durante más de un mes con un pilar clave en la consecución de la Europa League, Gerard Moreno, pero creo que este club debería haber obtenido mejores resultados aun sin estar el catalán en el terreno de juego, porque tiene plantilla para estar mucho más arriba de donde se encuentra. No obstante, lo que ha sido una constante este año es la comisión de errores.

La de Estupiñán contra el Barça en el 1-2, la de Mandi y Rulli cuando ganaban en el Wanda, otra vez Mandi ante Osasuna o el error en el blocaje del guardameta argentino en Balaídos, son momentos puntuales que se han cobrado puntos que podrían haber propiciado que los amarillos escalaran más posiciones; por no mencionar partidos penosos como en Mestalla o el espanto ante el Cádiz, donde se salvó milagrosamente un punto. En diciembre jugarán cuatro jornadas: dos fuera, versus Sevilla y Real Sociedad; y dos en casa, contra Rayo Vallecano y Alavés. Las dos visitas son ante dos de los equipos punteros de LaLiga, y recibirán a una de las revelaciones del campeonato en Vila-real, además de al conjunto dirigido por el ex técnico del club, Calleja. Huelga decir que el reto no es, para nada, sencillo, pero el devenir de la temporada amarilla pasa por obtener el mayor número de puntos posibles en diciembre y seguir con la misma tónica en enero, cuando se detendrá la competición europea.

Porque el otro melón es la Champions. El día 8 se la juegan los de Emery en Bérgamo, ante un equipo peligrosísimo que no tiene nada que perder y mucho que ganar. En el peor de los casos, caerían a Europa League, donde yo los considero favoritos, y más tras alzarse con el trofeo el pasado mes de mayo. Pero, económicamente hablando, el impulso a las arcas de la entidad dista mucho si sigues en la máxima competición continental que si pasas a la segunda. Como decía antes, el Villarreal está pagando sus errores muy caros, y ante el United se vio. El plan de Carrick se podía ver muy claro desde el minuto uno: las líneas de presión muy altas, el bloque en 4-4-2 lo más junto posible, y esperar algún fallo del Submarino o una jugada a balón parado. Y así llegó el tanto de Cristiano Ronaldo y la posterior victoria “red”. Cierto es que los vila-realenses pudieron adelantarse en el marcador en varias ocasiones, pero en Champions, quien perdona lo acaba lamentando.

¿Y qué hacer para cambiar la dinámica? Analizando fríamente esos partidos que he ido citando durante el artículo, a mí personalmente en algunos me dejaron la sensación de que no jugaron mal, pero los errores los penalizaron muchísimo. Quizá algún cambio en la manera de sacar el balón desde atrás pueda servir para mitigar esos fallos, porque yo muchas veces no comprendo (desde mi opinión de mero espectador y sin formación en entrenar equipos de fútbol) cómo se arriesgan tanto para jugar en defensa (muchas veces, innecesariamente según mi punto de vista), y creo que suele desquiciar a la mayoría de la parroquia amarilla también.

También se podría empezar a apostar por gente que parecen casos de Expediente X, como Paco Alcácer o Boulaye Dia, por quienes se desembolsaron unos veinte y quince millones, respectivamente. No entiendo a qué se debe la tendencia reciente de Emery de emplear la táctica (que no me gusta nada) del llamado “falso nueve”, teniendo a dos arietes como ellos. Cuanto menos jueguen, menos confianza y ritmo de competición tendrán y peor rendirán. No está el Villarreal en una situación como para alienar a sus efectivos y dejarles de lado; si quieren salir de este atolladero, tienen que remar todos en la misma dirección, y todos deben esforzarse más para salvar una temporada que, a día de hoy, pinta bastante mal.

Whatsapp Telegram