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- 7 febrero, 2016 -

El objetivo se centra en el aprovechamiento de determinados residuos industriales para fabricar membranas cerámicas de bajo coste

Castellón Información

El proyecto internacional Remeb, con amplia presencia de socios castellonenses y pensado para la reutilización de residuos de baldosas que permitan la fabricación de placas filtrantes, tendrá un protagonismo especial en la presente edición de Qualicer, donde se expondrá a través de un póster dentro del bloque C del Congreso, dirigido a la fabricación de la baldosa cerámica, la innovación en los procesos o la gestión energética y ambiental.

Esta novedosa iniciativa, cofinanciada con fondos europeos y liderada por Facsa, en la que participan, además, una decena de socios internacionales, está dirigida al desarrollo de un biorreactor de membranas cerámicas desarrolladas a partir de subproductos cerámicos y agro-industriales para la reutilización de aguas residuales, con el objetivo de desplegar un tratamiento hídrico que combine un tratamiento biológico con la tecnología de membranas.

El proceso de fabricación de baldosas esmaltadas suele generar residuos de tiesto cocido, que pueden alcanzar hasta un 3 por ciento de la producción final. La mayor parte de estos residuos se suelen depositar en vertederos (entre el 60 y 70%). El trabajo que se está llevando a cabo pretende básicamente en dar valor a estos residuos procedentes de baldosas cocidas (chamota), así como a otros obtenidos en diferentes procesos agroindustriales, como es el caso del orujillo o el polvo de mármol. Para ello, se fabricarán membranas cerámicas de bajo coste (placas filtrantes), las cuales se utilizarán en reactores biológicos de membrana (MBRs) para el tratamiento de aguas residuales urbanas.

En el póster que se podrá contemplar en este congreso de Qualicer’16 se ofrecerá con detalle los primeros resultados experimentales, realizados a escala de laboratorio, que han dado lugar a estas membranas cerámicas de bajo coste.

Este proyecto cuenta con un presupuesto total de 2.361.622 euros, y está cofinanciado por la Unión Europea a través del Programa Horizonte 2020, que en el caso de esta iniciativa se centra en la “acción por el clima, medio ambiente, eficiencia de recursos y materias primas”, en los que se busca dar respuesta a los retos sociales relacionados con el cambio climático. Otro de sus objetivos es disminuir el coste de fabricación de las membranas y utilizar esta tecnología para la reutilización del agua en regiones con escasez de agua y en el sector industrial.

Esta iniciativa, que está previsto que concluya en agosto de 2018, integra a un total de 11 socios de siete países: el coordinador del proyecto Facsa, el Instituto de Tecnología Cerámica ITC-UJI, la empresa de ingeniería francesa ImecaProcess, la consultora de Chipre Atlantis, la empresa noruega Biowater, el Consejo de Cámaras de Comercio de la Comunidad Valenciana, el laboratorio castellonense de investigación y proyectos de medio ambiente Iproma, el centro cerámico italiano Centro Ceramico, el centro de investigación cerámica de Turquía SAM, la Universidad Antonio Ariño de Colombia y la Entidad de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales de la Región de Murcia, Esamur.

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