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- 26 noviembre, 2019 -

Miguel Bataller. Jubilado.  Me resulta cansino y hasta insultante como hombre heterosexual, que todos los años tengamos que celebrar un Día del Orgullo Gay,... ¿Por qué el PSOE crea actualmente la guerra hombre-mujer en España?

Miguel Bataller. Jubilado. 

Me resulta cansino y hasta insultante como hombre heterosexual, que todos los años tengamos que celebrar un Día del Orgullo Gay, y no se celebre nunca el del Orgullo Heterosexual.

Si queremos ser todos iguales, no podemos inventarnos las diferencias, para celebrarlas como anomalías, porque ellos son los primeros en exigir la igualdad.

Tampoco me resulta explicable, que se celebre un Día contra la Violencia de Género (considerando como victimas sólo a las mujeres) porque también hay hombres, niños o ancianos víctimas de la violencia, por lo tanto deberían de ser también tenidos en cuenta y recordados junto a las mujeres, es decir se debería celebrar un ‘Día Contra la Violencia y en defensa de las Víctimas de la misma’.

La izquierda española, lleva más de un siglo tratando de crear la confrontación entre los españoles.

Al principio del siglo pasado y con la aparición de la Sociedad Industrial y la consiguiente aparición de los Sindicatos, la confrontación original era de los trabajadores contra los Empresarios y  en las zonas rurales, de los peones contra los terratenientes.

Después vivimos el enfrentamiento religioso de los ateos y agnósticos, contra los creyentes que alcanzó su mayor virulencia entre 1936 y 1939 en la zona republicana, donde el simple hecho de ir a misa, era motivo más que suficiente para ser asesinado sin juicio previo, como lo era también el ser terrateniente, aunque tan solo fueran unas pocas hanegadas, porque el motor era la envidia y en instinto criminal de los asesinos.

Después de la Guerra Civil, vino la confrontación derecha-izquierda, con las represalias consiguientes a lo sucedido con anterioridad y tan lamentable como ello.

A continuación y a partir de 1970, superados todos los traumas unos y otros deciden llevar a cabo lo que se conoce como la Transición del Franquismo a la Democracia, basado en perdonarnos unos a otros olvidar el pasado y mirar a un futuro común que nos trajo como consecuencia unos treinta años de paz y prosperidad innegable.

Pero cuando la izquierda irracional de los nietos de los que hicieron la Guerra, se percataron de  que necesitaban inventarse un enemigo contra el que luchar, porque eran incapaces de crear riqueza con la iniciativa privada y la paz y prosperidad entre los españoles, llega Zapatero fruto de un asesinato en masa de cientos de españoles y miles de heridos y se inicia el período más negro y deplorable de la Historia de España en el último medio siglo, recurriendo a la Media Memoria Histórica  y olvidando la otra mitad, mientras nos lleva a la miseria más absoluta y al borde de la quiebra como Estado fallido.

Salimos de milagro, pero no aprendimos la lección.

Y con el PSOE de Pedro Sánchez y Podemos, parece ser que la solución a todos los problemas de España radique en exhumar a Franco del Valle de los Caídos, pero como sólo con eso no se genera suficiente conflicto, comienza una confrontación directa mujer-hombre, de una insensatez descomunal, por la que el hombre por el simple hecho de serlo, es un presunto delincuente ante cualquier denuncia de la mujer, debiendo ser él quien  demuestre su inocencia y no ella su culpabilidad.

Inmediatamente, se crean mil y un “chiringuitos” de mujeres maltratadas, de niños maltratados por sus padres y abandonados de, LGTBI homosexuales, lesbianas, transexuales  y todo lo que se quiera meter en ese saco les llenan de sospechosas subvenciones, con fines egoístas y malversaciones de fondos públicos, como los de los ERES, pero con otros motivos basados en la vulnerabilidad de la mujer, los niños y los homosexuales.

El voto de la homosexualidad y el feminismo a ultranza es exclusivamente de la izquierda, pero se olvidan de casi la mitad de los españoles somos hombres.

Y de que hay muchas mujeres que tienen esposos normales, que saben construir una familia con hijas e hijos a los que se educa con los mismos derechos y obligaciones y que no pueden comulgar con las ruedas de molino que les ofrece una izquierda improductiva, que rechaza la iniciativa privada porque es incapaz de generar riqueza ni redistribuirla e inmediatamente “empiezan a sentir en su propia piel” la consecuencia de su insensatez.

Y en cada proceso electoral, pese a la dispersión a la derecha en tres partidos, el caudal de votos de la izquierda disminuye de una manera importante.

No les llegan los votos imprescindibles para poder formar Gobierno, aún contando con el voto feminista, homosexual e incluso Comunistas y filo terrorista.

La guerra mujer-hombre no les ha acarreado los votos suficientes, porque lo que ha ganado entre el feminismo radical lo ha perdido entre la gente normal que sabe que solo desde la sana convivencia y el respeto entre hombres y mujeres, la atención a nuestros mayores y el amor a nuestros hijos, se estructura una sociedad sana.

La suma de votos de PP, Vox y Cs supera ampliamente a la de PSOE-Podemos y Más País y nos queda una sociedad desgarrada, enfrentada y secuestrada por los Independentistas.

El mayor beneficiado Vox, que ha sabido captar la esencia de las políticas de la izquierda radical y oponerse a ellas en defensa de los derechos del hombre y la exigencia de sus deberes.

El hombre no es ningún delincuente por el hecho de ser hombre y pide que se persiga al delito y se castigue al delincuente con rigor y sin tolerancia.

Poco o nada le ha aportado a la izquierda radical española, crear esos enfrentamientos que acostumbra a crear o potenciar para esconder sus vergüenzas y su incapacidad de gestión al frente del Gobierno y del Estado.

Veremos cómo vamos a salir de este laberinto en el que nos han metido Pedro y Pablo, los ‘pica piedra descerebrados’ de la España actual.

Hasta la semana que viene amigos.

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