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- 20 julio, 2019 -

Miguel Bataller. Ciudadano del Mundo y Jubilado. Pasada su primera legislatura tocando poder en muchas zonas de España pero muy especialmente en la Comunidad... El ‘mal de altura’, perturba Ximo Puig

Miguel Bataller. Ciudadano del Mundo y Jubilado.

Pasada su primera legislatura tocando poder en muchas zonas de España pero muy especialmente en la Comunidad Valenciana, esa enfermedad tan común entre los alpinistas conocida como “el mal de altura” parece haber deteriorado las neuronas de ciertas personas.

Poco acostumbrados a tener que sufrir el control de sus conciudadanos, al no haber gobernado durante muchos años en casi ninguna de las Administraciones del Estado manejando dinero público abundante, llegado el momento en esta su segunda legislatura y una vez dominando todos los resortes políticos y económicos de las Administraciones Públicas Autonómicas empiezan a aparecer evidencias de que “los cien años de honradez socialista” de los que presumió Felipe González al llegar al poder en 1982, habían sido consecuencia de no haber gobernado prácticamente en todo ese siglo y cuya honradez quedó prácticamente descartada en apenas quince años, ahora acorta sus propios límites de tiempo y queda reducida a una sola legislatura.

Han bastado cuatro años en nuestra Comunidad, para que el nepotismo económico de la familia de nuestro egregio Presidente Ximo Puig, canalizado a través de las empresas manejadas por sus familia en la comarca dels Ports, de medios de comunicación radio y televisión comarcales entre otros, hayan recibido una cantidad desproporcionada de subvenciones, aportando datos multiplicados por mucho de los radioyentes y televidentes de sus medios comarcales.

En una zona de cobertura de apenas cinco mil habitantes más o menos, presentaban cantidades que oscilaban entre 35.000 y 40.000 usuarios  para multiplicar en la misma proporción las subvenciones a recibir y por los convenios publicitarios a cobrar.

Tampoco parece que estuvieron muy claras las subvenciones al Matadero de Morella según leí en su día, como he leído ahora lo de los medios de comunicación de sus empresas familiares.

Pero el más importante y deplorable todos esos tejemanejes del caballero en cuestión, ha sido le quita sobre la deuda que tenía contraída PECSA (la empresa del periódico Mediterráneo de Castellón) con el Instituto Valenciano de Finanzas  por una cifra que superaba en bastante el millón de euros, para poder ser comprada esa empresa por Prensa Ibérica, evitando una quiebra previsible por los resultados acumulados en años.

Ximo Puig como Presidente de la Generalidad autoriza esa quita o perdón de esa deuda a una empresa de la que él es accionista del 1,2% de su capital social representado por 210 títulos por un valor contable de 177.800 euros aproximadamente y de que viene cobrando dividendos anualmente.

Ya resulta curioso que se paguen dividendos a los accionistas de empresas que generan y acumulan pérdidas, pero allá ellos.

Me vienen a la mente los dos trajes del ex Presidente Camps y siento vergüenza ajena, al recordar la persecución mediática a la que fue sometido.

No se preocupen ustedes, que mucho me temo que no van a poder encontrar ni una sola noticia sobre este tema ni en el Mediterráneo, ni en El Levante ni en Información los tres periódicos de referencia Castellón, Valencia y Alicante, ya que pertenecen a Prensa Ibérica y son los beneficiarios y receptores de casi toda la publicidad oficial del Gobierno de nuestra autonomía y de sus capitales por cantidades millonarias entre los tres, y no van a arriesgarse a dejar de recibirlas por denunciar esos trapos “ no demasiado limpios” e incluso aparentemente muy sucios según he podido leer en otros medios no afines a la familia Puig.

Todos los datos que aporto, se han publicado por lo que no pretendo descubrir nada que no se sepa, pero si analizarlo y someterlo a la consideración de mis lectores.

Inmediatamente han salido a echarle una capa a su Presidente los responsables directos del Instituto Valenciano de Finanzas eximiéndole de la responsabilidad de esa quita, pero reconociendo que “él se había interesado en el tema”.

Yo diría “BLANCO Y EN BOTELLA, LECHE”.

No puedo determinar el grado de responsabilidad ni la tipificación del delito o falta, caso de haberla, pero me parece totalmente necesaria la presencia del Sr. PUIG en sede parlamentaria, para aclarar el tema y justificarse si puede hacerlo, porque el tema huele muy mal.

Mucho me temo, que haya razones más que suficientes para exigirle responsabilidades ya que con muchas menos evidencias se han cansado él y todos sus acólitos de inculpar tanto a Camps como a Rita Barberá (a la que destruyeron física y políticamente) hasta acabar con ellos.

Nunca me he fiado de nadie que no quiere parecer lo que es y este señor es el arquetipo de esta clase de personas.

Hasta la semana que viene y espero que al menos en este medio de comunicación sí se publique esta opinión, porque nunca dejaron de publicarme, una vez argumentada

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