Sábado, 15 de diciembre, 2018  |  

- 8 mayo, 2018 -

Luis Andrés Cisneros Todos los abuelos, o por lo menos hasta ahora, suelen reunir a sus nietos, o bien de uno en uno, y... ¿Qué podré contarles a mis nietos?

Luis Andrés Cisneros

Todos los abuelos, o por lo menos hasta ahora, suelen reunir a sus nietos, o bien de uno en uno, y les cuentan los hechos más significativos que han vivido y/o logrado a lo largo de su vida. Y siempre todos ellos basados en los sucesos que han significado un logro importante, bien para ellos, sus familias o su país.

Aquí es donde de surge una duda existencial a la cual, por mucho que le doy vueltas, no consigo ver ni tan siquiera imaginar, lo que una gran cantidad de políticos de este país, les podrán contar a sus nietos.

¿Se imaginan ustedes a Rajoy, Sánchez, Iglesias, Rivera, Junqueras, Urkullu, Puig, Oltra, Brancal, Cañamero, Garzón contándoles a su descendencia algo que hayan hecho y de lo que no se les caiga la cara de vergüenza? Perdón, hay una premisa para que esto ocurra, que tengan vergüenza, cosa harto improbable.

Veamos una serie de hitos que toda esta recua de politicastros de baja estofa o, si lo prefieren, de baja calaña podrían vanagloriarse ante su descendencia, siempre en el supuesto de que la tengan, y no se hayan apuntado a la moda de renegar de la familia.

Podrán presumir de perseguir con saña el idioma español, para intentar que sea España el único país del mundo dónde hablarlo sea delito.

Podrán presumir de haber puesto todos los recursos a su alcance para que una de las naciones más antiguas del mundo y con una historia admirada y envidiada en todo el universo, como es España, quede diluida en un maremágnum de territorios inconexos y al abasto de cualquier nación que quisiera apoderarse de ellos.

Podrán presumir de intentar conseguir que los habitantes de España se odien unos a otros y tengan como único objetivo la destrucción del otro, renegando del legado que se recibió de los antepasados.

Podrán presumir de aupar, hasta las más altas instancias de la vida política del país, a todos aquellos que han sembrado de víctimas las calles de nuestro país y dejando tras de sí un reguero de tristeza, desolación y muerte.

Podrán presumir de haberse burlado vilmente de todas las personas que han sufrido, a lo largo de los últimos años, la lacra del terrorismo, mientras ellos hacían servir las víctimas para seguir negociando con los asesinos y poder conservar su status económico.

Podrán presumir de haber manipulado y humillado a la Guardia Civil y la Policía Nacional, dejándolos a los pies de los caballos ante las hordas de los terroristas y/o secesionistas. Sin olvidarnos de sus mujeres, hijos y familia que han vivido un auténtico infierno en sus domicilios.

Podrán presumir de alentar y permitir que Baleares y Valencia puedan ser destruidas y absorbidas por Cataluña, para que los políticos sigan igual con sus chollos, sin importarle nada los que allí habitan.

Podrán presumir de intentar que Navarra desaparezca de la Historia y, lo que en su día fue uno de los Reinos Fundadores de España, se diluya en las fauces peneuvistas y batasunas.

Podrán presumir de que terroristas como Arnaldo Otegui, o golpistas como Puigdemont sean vistos como referentes de personas de paz, sin que se les caiga la cara de vergüenza al admitirlo

Podrán presumir de realizar una persecución a los católicos, intentando emular a la que ocurrió en la Rusia de Stalin. Lo mismo le pasó a la Pasionaria y acabó pidiendo un cura en el lecho de muerte para irse en paz con el Señor.

Podrán presumir de impulsar el Islam como contraposición a la religión que ha sido la base de la civilización occidental. Están fomentando un Caballo de Troya de imprevisibles consecuencias.

Podrán presumir de su intento por castrar, tanto físicamente como intelectualmente a los hombres españoles e imponer unas leyes totalmente injustas y que vulneran cualquier principio de igualdad ante la Ley.

Podrán presumir de haber contribuido con sus inexistentes medidas a favor de la familia, a la proliferación de nuevas formas que ellos llaman parentales de composición de las familias, tendentes a la eliminación de la natalidad.

Podrán presumir de haber contribuido al mayor expolio de dinero público de la Historia de España, con miles de imputados, dinero robado a todos los españoles y que se tardará generaciones en remediarlo.

Podrán presumir en haber sido los primeros políticos en España, en conseguir que lo que ocurra en el país les importe un huevo. Han llegado a estar por encima de lo humano y lo divino.

De esto sí podrán presumir con total razón. Sus patrimonios personales están a buen recaudo, ya que ellos no dependen de los míseros emolumentos de las jubilaciones.

Y sus nietos, les preguntarán; ¿Abuelo, lo que yo no entiendo es cómo os seguían votando? A lo que ellos responderán: Yo tampoco

Nos queda una esperanza para evitarlo, la irrupción de VOX en las Instituciones.

Y, como siempre, y más en los tiempos que corren mi despedida es…

Recuperemos las competencias y ¡¡VIVA ESPAÑA!!

Google+
Whatsapp Telegram


  • Genial como de costumbre.
    Lo lamentable es que la palabra VERGUENZA.no figura en los diccionarios de casi todas esas personas.
    .

    Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *