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- 22 enero, 2019 -

Luis Andrés Cisneros En los últimos tiempos se está viendo, con creciente preocupación, cómo las paupérrimas cifras de nacimientos en España, que el año... La familia y el medio rural

Luis Andrés Cisneros

En los últimos tiempos se está viendo, con creciente preocupación, cómo las paupérrimas cifras de nacimientos en España, que el año pasado estaban en 100.000 menos que en 1941. En esa fecha, recién acabada la Guerra Civil, con auténticas penurias económicas e inmersos en el entorno de la II Guerra Mundial, lo que significaba situaciones adversas para la población, la cifra de nacimientos era de 511.000 frente a los 393.000 de 2.017.

Sí, además, tenemos en cuenta que la población en ese año era de 26 millones de habitantes, contra los 46,5 millones de 2017, el descenso de nacimientos se hace más dramático, si cabe. Y en las cifras del pasado año, hay que tener en cuenta que el número de nacimientos en familias extranjeras fue de 75.500, sin lo cual estaríamos hablando de casi 200.000 nacimientos menos.

Por si faltaba poco, el número de hijos por mujer se ha situado en 1,34, pero si descontamos a los nacidos de madre extranjera, esta cifra se quedaría en 1,25. Hay que tener en cuenta que lo que se llama tasa de reemplazo generacional, se sitúa en 2,1 hijos/mujer. Es decir, estamos muy lejos de que los nacimientos puedan evitar que la población disminuya.   Asimismo, se retrasa la edad de tener un hijo, que se sitúa en 32,6 años y en 29,7 en las extranjeras.

Todo eso nos lleva a la conclusión de que nuestro país está inmerso en un proceso de desaparición paulatina, poniendo en peligro el futuro de las generaciones venideras, así como el mantenimiento de las pensiones y la dificultad de encontrar recursos para disfrutar el sistema actual de bienestar social.

Estos preocupantes datos, que casi siempre se achacan a la crisis económica, tienen un trasfondo mucho más profundo y, como dice el especialista en temas demográficos Alejandro Macarrón: ‘Este es un tema muy incómodo socialmente, ya que ahora se tiene un hijo o ninguno, pero como el efecto se nota poco a poco, y los políticos viven en el cortoplacismo, nadie quiere afrontarlo. Los políticos sólo miran a un plazo de 10-15 años, como mucho, y si se adoptaran medidas tendentes a repuntar la natalidad, se verían en 20-25 años’

Falta imaginación y sobran argumentos tendentes a ignorar a la familia como garante del futuro del país. Sólo VOX defiende y lucha por mantener y apoyar a la familia como institución fundamental para el futuro de España como nación. La prueba la tenemos en la creación de una Consejería de Familia en la Junta de Andalucía, aunque recortada gracias a la acción de los Bonapartes de Ciudadanos, siendo los de Abascal los que lo vienen pregonando desde la misma fundación del partido.

Pero hay mucho más en el proyecto de los responsables de VOX. Apoyar a la familia, tiene muchas más ventajas adicionales, no sólo frenar el suicidio demográfico a que estamos llevando a nuestro país.

Se habla, y mucho, del abandono de las zonas rurales y a los partidos se les llena la boca de anunciar planes para frenar el despoblamiento del medio rural por los españoles. Pero, mientras no se solucione el problema de la natalidad, todas las medidas que se adopten estarán condenadas al fracaso más absoluto

Desde las instancias políticas gobernantes, siguen despreciando el campo, la caza, los toros, las tradiciones, o sea, todo aquello que es intrínseco al mundo rural. Los lobbies antitaurinos, animalistas, anticristianos y antiespañoles, sólo saben llevar hasta cotas de auténtica pobreza intelectual los mantras de lo políticamente correcto.

Fomentando las ayudas a la natalidad y haciendo planes para que esas familias encuentren acomodo y modos de vida en nuestros pueblos, el florecimiento de la vida fuera de la gran urbe sería una realidad palpable.

¿Cuánta gente puede vivir de las labores propias de la cinegética, el toreo, el campo? ¿Si la Junta de Andalucía no hubiera regado, con más de 40 millones de euros, a esos chiringuitos que, supuestamente estaban para velar por las mujeres, qué hubiera podido hacer por evitar el abandono del campo? ¿Cuántas mujeres hubieran visto su vida mejorar en su propio hábitat?

En VOX lo tienen claro. Desde el primer momento han apostado fuerte por establecer planes de ayuda a la familia, ya que es la única solución para que, no sólo el campo y sus circunstancias, la gente prospere y se consiga hacer un país habitable, y exento de demagogias y actitudes sectarias.

La pena es que todos los partidos que reniegan de la familia son incapaces de ver, o si lo ven no quieren saber nada, que desde la familia y con la familia todo es posible. No hacen falta crear ni observatorios, ni organismos, ni otras zarandajas que sólo sirven para enchufar a uso paniaguados al servicio de la partitocracia más absoluta.

Es mucho más sencillo que todo eso, y en VOX lo tienen claro. Hacen lo que ningún otro partido hace, salen a la calle, entran en contacto con la gente, estudian sus problemas, atienden sus necesidades y, en resumen, se convierten en difusores y aliados para resolver sus problemas diarios.

Todo es más simple, sólo se trata de escuchar a la gente y tener sentido común o, dicho de otra forma, seguir a VOX

Seguid manipulando, esto hace que VOX siga creciendo día a día. Gracias. La España Viva, ha despertado y avanza a paso firme y sin miedo.

Recuperemos las competencias, antes de que las autonomías acaben con España. ¡¡VIVA ESPAÑA!!

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